En una carta emitida este viernes, la Asociación de Técnicas/os del Auditorio Nacional Adela Reta, sala pública donde se llevará a cabo un primer espectáculo bajo esta modalidad de la mano del Ballet Nacional del Sodre, manifestó que la forma "intempestiva" en que se comunicó el plan ha causado "inseguridad" en los trabajadores.
La misiva pública, a la que se adhiere también el Sindicato Uruguayo de Actores (SUA), apunta que la propuesta no fue evaluada por la mesa bipartita que mantienen los trabajadores con la institución y que se les informó del evento después de que trascendiera públicamente "con información incompleta e imprecisa".
En concreto, puntualizan además que los protocolos sanitarios que les presentaron se centran en las medidas preventivas necesarias para los espectadores y no así para los artistas y trabajadores de la sala.
"Detectamos una cantidad de incongruencias con relación a este evento, como son: faltas administrativas, organizativas y comunicacionales que entendemos como atropellos a nuestros derechos como trabajadoras/es", se lee en la carta.
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Por su parte, en un comunicado, Uruguay es Música (UEM) dejó ver su molestia por ser excluido de las decisiones adoptadas y llamó a una conferencia de prensa este lunes para explicar su postura frente a esta situación.
El colectivo que engloba a productores y gestores del entorno musical uruguayo expresó que por su "vocación de construcción colectiva" y su "conocimiento del sector" debería haber sido consultado.
Días atrás, Nicolás Martinelli, asesor del presidente de Uruguay, Luis Lacalle Pou, informó de que este sábado se llevaría adelante una obra a cargo del BNS, en la que se estrenaría un formato de 'pase responsable', es decir, que la asistencia dependa de un test de antígeno y el uso de mascarilla durante todo el espectáculo.
El evento fue organizado en conjunto por la Presidencia de la República uruguaya, el Ministerio de Salud Pública y el Ministerio de Educación y Cultura y será el primero desde la suspensión de los eventos sociales y espectáculos públicos el pasado 23 de marzo.
Recientemente, productores, músicos, técnicos y profesionales asociados al mundo del espectáculo han denunciado que, durante el tiempo en que las salas estuvieron abiertas, no hubo un solo brote de covid-19.
Como aval, explican que la trazabilidad era concreta, considerando que las entradas se vendían por internet, que el aforo era reducido y que había control de temperatura en la entrada.
