Martín Portillo fue el encargado de abrir la segunda noche del Festival Mundial del Arpa, que nuevamente se realizó ante una platea colmada de público en el Teatro Municipal “Ignacio A. Pane”. El arpista paraguayo ofreció una serie de melodías alegres, varias de ellas composiciones de propias, que se enmarcan en la música tradicional paraguaya.
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“Isla saka” y “Tren lechero” marcaron el cierre de su presentación, en medio de la ovación del público.
Trioité, la agrupación de la arpista Carmen Monges, metió al público en un clima de ensoñación, con melodías apacibles compuestas por sus integrantes. “Dime”, “Ña Gladys” y “Reminiscencia” formaron parte del repertorio de este cuarteto instrumental.
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El guitarrista Pedro Martínez y el arpista Sixto Corbalán presentaron sus obras, también enmarcadas en la música tradicional paraguaya. Cerraron su paso por el festival con un estreno de Corbalán, inspirado en los “rellenos” de polcas tradicionales.

El cuarteto del arpista Juanjo Corbalán trasladó su propuesta hacia lo que se conoce como “world music”, pero sin perder el vínculo con el folclore paraguayo.
El cierre estuvo a cargo del arpista colombiano Edmar Castañeda y el mandolinista brasileño Hamilton de Holanda. Ambos virtuosos músicos presentaron un notable diálogo entre ambos instrumentos, orientado al jazz.
El mandolinista también rindió un tributo al compositor paraguayo Agustín Pío Barrios (Mangoré) interpretando el “Choro de saudade”, en medio de los aplausos del público.
