“Sin remordimientos”

Cargada de acción de alto impacto e interesante intriga, y anclada por una gran actuación de Michael B. Jordan, esta película es la primera buena adaptación a largometraje del mundo de espías, terroristas y gobiernos corruptos de Tom Clancy en décadas.

Michael B. Jordan en "Sin remordimientos":
Michael B. Jordan en "Sin remordimientos":Amazon Studios

(Disponible en Amazon Prime Video)

La última película decente basada en un trabajo del prolífico autor de novelas the suspenso y acción Tom Clancy salió hace 27 años, cuando Harrison Ford interpretó por última vez al agente de la CIA Jack Ryan en Peligro inminente. Las estimaciones más recientes sobre la población de Paraguay señalan que más del 56% de la población del país es menor de 30 años; por lo tanto, es posible que la mitad de los habitantes de este país ni siquiera hayan nacido cuando salió la última buena película de una novela de Tom Clancy.

En lo que va del siglo, de hecho, solo hubo dos intentos de traer la ficción de ese icónico autor estadounidense a la gran pantalla, ambos sin mucho éxito: La suma de todos los miedos en 2002 y Jack Ryan: Código Sombra en 2014, ambas pasadas sin pena ni gloria por cines mientras el nombre de Clancy se arraigaba principalmente en los videojuegos.

Por lo que es una grata sorpresa que Amazon, que recientemente revivió en televisión a Jack Ryan con buenos resultados, sea la avenida por la que nos llegue la primera buena adaptación de Clancy al cine en casi tres décadas.

Sin remordimientos sigue a John Kelly (Michael B. Jordan), un miembro de los SEAL de la Marina estadounidense que participa de un sangriento incidente con militares rusos en Alepo, Siria. Meses después, John está retirándose de la acción para enfocarse en su vida familiar, pero un equipo de atacantes rusos irrumpen en su casa, matan a su esposa embarazada y lo dejan gravemente herido.

Convencido de que se trata de una venganza por lo ocurrido en Siria, John decide intentar mover cielo y tierra para dar con los responsables del ataque a su familia.

El director italiano Stefano Sollima parece haberse acomodado más al estilo Hollywood de filmar, porque su dirección en escenas de acción se siente mucho más firme y confiada que en la olvidable secuela de Sicario que estrenó en 2018; en Sin remordimientos las secuencias de acción y violencia tienen impacto y amenaza palpables, y están filmadas con ese punto de vista frío y naturalista que suele caracterizar a los filmes europeos a diferencia de la violencia más glamorosa que solemos ver en Hollywood.

La dirección es sobria y práctica, moviéndose por los habituales escenarios de este tipo de películas - puertos clandestinos, ruinosas zonas de guerra, depósitos siniestros - sin echar mano de recursos como cámaras lentas o trucos vistosos de cámara, más allá del ocasional “plano secuencia” sin cortes en los momentos más intensos del clímax del filme, pero incluso ese recurso, que algunas películas suelen usar para alardear – por ejemplo Misión de rescate y su secuencia de 10 minutos - aquí solo dura unos 20 o 30 segundos y hay que prestar atención para siquiera notarla; es la forma en que Steven Spielberg usa sus planos secuencia.

Y a pesar de esa dirección intencionalmente impersonal y sin parafernalia – o quizá debido a ella – la película está cargada de memorables momentos, desde tomas individuales como uno de los atropellamientos más crudos del cine reciente – que causa especial impresión por lo poco sangriento que es – o un momento en que dos enemigos descargan pistolas en el cuerpo del otro a quemarropa; hasta secuencias prolongadas como un desesperante escape de un avión derribado hundiéndose en el mar.

Mención especial merece una secuencia de acción de alrededor de 20 minutos en un edificio de apartamentos que recorre varias fases, desde un tenso juego de gato y ratones con un equipo de francotiradores, agobiantes tiroteos con una horda de enemigos asediando a los protagonistas y desesperadas luchas cuerpo a cuerpo. Es acción dinámica y emocionante.

Y tanto el impacto de la acción como el peso dramático de la película se deben en gran parte al excelente trabajo de Michael B. Jordan como John, que pone a buen uso esa combinación intensidad emocional y un físico privilegiado que demostró en películas como Pantera Negra o las dos Creed a buen uso.

Sus escenas de acción tienen una credibilidad particular – cuando John pone a alguien en una llave, de verdad parece que le está cortando la respiración, la presión casi se puede sentir en cuerpo propio – y vende muy bien la amenaza palpable de un hombre consumido por la furia que no se detendrá ante nada por la venganza, lo que genera verdadera tensión con el interesante elenco que lo acompaña, entre ellos Jodie Turner-Smith como su compañera de armas y Jamie Bell como un sospechoso agente de la CIA.

El guion, obra del habitualmente hábil Taylor Sheridan, incluso se las arregla para hacer algunos comentarios interesantes sobre las mini guerras geopolíticas siempre en disputa entre los grandes poderes y sus agencias de inteligencia, que acaban siendo pagadas con sufrimiento y sangre por sus peones o los civiles atrapados en el fuego cruzado.

Una escena en particular resalta: John vuelve a su casa luego del asalto que mató a su esposa, su hogar convertido en una escena de crimen con cinta policial por todos lados, y los estragos de la noche aún visibles en el desorden causado por la batalla, haciendo un eco a las escenas de la introducción en Alepo; la esposa e hija no nacida de John se convirtieron en dos números más en la lista de daños colaterales de la guerra, como los civiles que podrían haber muerto en el bombardeo de Siria que cierra la introducción.

Sin ser particularmente compleja o profunda, Sin remordimientos es un muy sólido thriller de acción con neuronas que debería satisfacer a todo aquél que tenga algo de nostalgia por un poco de buena acción militar al estilo de los ’90.

--------------------------------------------------------------------------------

SIN REMORDIMIENTOS (Without Remorse)

Dirigida por Stefano Sollima

Escrita por Taylor Sheridan y Will Staples (basada en una novela de Tom Clancy)

Producida por Michael B. Jordan, Josh Applebaum, David Ellison, Dana Goldberg, Akiva Goldsman, Don Granger y André Nemec

Edición por Matthew Newman

Dirección de fotografía por Philippe Rousselot

Banda sonora compuesta por Jon Thor Birgisson

Elenco: Michael B. Jordan, Jodie Turner-Smith, Jamie Bell, Guy Pearce, Luke Mitchell, Jack Kesy, Brett Gelman, Colman Domingo, Lauren London, Cam Gigandet, Jacob Scipio, Todd Lasance

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD