“La familia Mitchell vs las máquinas”

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Netflix

Sony Animation vuelve a aplicar la fórmula de animación expresiva, colorida y creativa que hizo brillar a “Spider-Man: Un nuevo universo” en una entrañable y divertida aventura familiar.

(Disponible en Netflix)

La familia Mitchell vs las máquinas tiene un linaje envidiable, con Phil Lord y Christopher Miller – los directores de Lluvia de hamburguesas, La gran aventura Lego o las dos películas de 21 Jump Street – como productores, un dúo de guionistas de la excelente serie Gravity Falls a cargo, y claramente usando las bases tecnológicas y creativas de la maravillosa Spider-Man: Un nuevo universo como cimientos visuales.

Y al igual que aquella película sobre el superhéroe de Marvel, esta nueva apuesta de Sony Animation rebosa de color, creatividad y corazón.

La historia sigue a Katie (Abbi Jacobson), que está a punto de irse de su casa para estudiar cine en la universidad. Katie es inconteniblemente creativa, pero se ha formado una distancia entre ella y su padre Rick (Danny McBride), quien no termina de encontrar la forma de conectar con su hija; su miedo por verla fallar y sufrir es interpretado por ella como una hiriente falta de confianza.

Buscando limar asperezas, Rick decide cancelar el vuelo que Katie iba a tomar hasta California para empezar la universidad y emprender un viaje familiar en auto hasta Los Ángeles, pero ese viaje se ve interrumpido cuando los nuevos robots de una empresa tecnológica se rebelan bajo el mando de una vengativa inteligencia artificial (Olivia Colman), y empiezan a capturar a todos los humanos. Repentinamente, la disfuncional familia Mitchell se convierte en la última esperanza de la humanidad.

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Visualmente la película es un deleite, favoreciendo el estilo ya empleado por Spider-Man ir por estilo en vez de realismo; creando lo que básicamente son traducciones tridimensionales del tipo de diseño de personajes de dibujos animados que uno podría encontrar series de Cartoon Network, Disney Channel o Nickelodeon en los últimos 15 años; los personajes y el mundo tienen un tipo de expresividad más acentuada que lo que uno suele ver en las apuestas más fotorrealistas de películas de Disney o Pixar.

Tomando clara inspiración en películas como el Scott Pilgrim de Edgar Wright, el filme ilustra la rebosante energía creativa de Katie con divertidos garabatos que ilustran ciertas escenas como los dibujos que acompañarían los párrafos de un diario personal, o que poblarían las últimas páginas de un cuaderno de colegio. El hecho de que Katie es una aspirante a cineasta también se presta para algunas memorables secuencias de acción que protagoniza el hilarante pug de la familia, Monchi.

Pero el hecho de que la película es un deleite visual es algo que se puede ver en los tráilers, y no necesita más párrafos de exposición. Lo interesante de la película está en sus temas y sus personajes, en la forma en que explora la relación entre generaciones, los abismos de diferencias entre las formas de expresión que las nuevas generaciones van adoptando y la forma en que esos abismos se pueden cruzar.

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La película se siente un poco como Rick, que rema contracorriente para comprender la forma en que piensan y se expresan los jóvenes, no siempre con éxito - algunas de sus adaptaciones de memes a la historia son un poco torpes - pero sí con sincero interés.

De parte de Rick hay mucho de lo que uno esperaría de este tipo de historia sobre relaciones entre padre e hija: Rick es el típico hombre chapado a la antigua, amante de la naturaleza, para quien un clip de memes es tan indescifrable como un mural de jeroglíficos egipcios para una persona cualquiera, que ve con cierta amargura cómo su familia pasa tanto tiempo pegada a las pantallas de distintos dispositivos, y siente que está perdiendo a su hija en varias formas: con su inminente mudanza y a un nivel más profundo en la creciente incapacidad que tienen de comunicarse.

Es fácil imaginar una versión más anticuada de esta misma película que lo tome como el dueño de la razón, particularmente teniendo en cuenta el elemento del apocalipsis tecnológico de la película, pero afortunadamente el filme es más inteligente que eso, y toma la acertada postura de que el deber de las generaciones mayores con las menores es el de aceptar y apoyarlas, o en el peor de los casos no estorbarlas.

Una escena en particular, hacia el principio del filme, parece encapsular el alma de todo el filme: poco después de iniciado el viaje, Rick critica a Katie por estar siempre viendo el mundo a través de la pantalla de su celular, filmando las cosas con la cámara del teléfono en vez de verlas con sus propios ojos, de experimentar el mundo usando las “cámaras” naturales que tiene en la cabeza.

“Así es como yo experimento las cosas”, es la respuesta de Katie, y el resto del filme, más allá de todos los memes y los robots gigantes y Furbys asesinos, es la odisea de Rick por entender y aceptar eso como la forma perfectamente válida de vivir y expresarse que es, y la de Katie por hacérselo entender al mismo tiempo que ella misma intenta redefinir su relación con su padre.

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Algunas de las mejores escenas del filme – una hacia el principio y otra que le hace eco hacia el final – recuerdan mucho a algunos de los momentos clave de la incomprendida obra maestra de 2008 Meteoro, en los que es a través de una pantalla mostrando recuerdos que los protagonistas llegan a una bellísima catarsis emocional.

Si hay algo qué reprocharle al filme, más allá del hecho de que algunas secuencias hacia el final se extienden un poco más de lo necesario, es que el resto de la familia Mitchell – la mamá Linda (Maya Rudolph) y el hijo obsesionado por los dinosaurios Aaron (Mike Rianda) – se quedan un poco cortos en desarrollo, lo que es una pena por que la dinámica familiar de los Mitchell es muy interesante: una familia llena de personalidades únicas y excéntricamente creativas, no muy distinta a la de la gran serie de TV Bob’s Burgers.

Pero más allá de eso, La familia Mitchell vs las máquinas es una excelente, enternecedora y emocionante propuesta para toda la familia.

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LA FAMILIA MITCHELL VS LAS MÁQUINAS (The Mitchells vs The Machines)

Dirigida por Mike Rianda

Escrita por Mike Rianda y Jeff Rowe

Producida por Phil Lord, Christopher Miller y Kurt Albrecht

Edición por Greg Levitan

Banda sonora compuesta por Mark Mothersbaugh

Elenco: Abbi Jacobson, Danny McBride, Maya Rudolph, Mike Rianda, Olivia Colman, Eric Andre, Fred Armisen, Beck Bennett, Crissy Teigen, John Legend, Charlyne Yi, Blake Griffin, Conan O’Brien