Durante el cierre de una gira gastronómica con la Secretaría de Fomento Turístico del estado yucateco en Madrid, el chef relató a EFE sus inicios en la cocina y la influencia que tienen las mujeres mayas en la elaboración de cada uno de los platos típicos.
"Empecé cocinando a los nueve años. Le pedía a mi mamá y a mi abuela que me enseñaran a hacer tamales y me decían que no porque era niño y hombre", confesó.
El cocinero afirmó que más tarde le dejaron hacer tortillas para tapar los tamales y que fue ahí donde empezó su "gusto por la cocina".
Alonzo relató que es el primero de su familia en dedicarse profesionalmente a la gastronomía, pero que la cocina tradicional la aprendió con su madre, su abuela y sus tías.
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"Tengo tías que llevan cincuenta años haciendo tamales, entonces tienen una agilidad y las medidas exactas. Aprendo con ellas", agregó el chef yucateco.
Actualmente es propietario del centro etnogastronómico Ya’axché de Halachó, que hace diversos platos típicos de la región y además busca proteger el legado de las personas que llevan muchos años conservando ingredientes, semillas y técnicas.
"Nosotros lo que hacemos es estandarizar las recetas, porque las mujeres saben cuánto y cómo poner (...) Es decir, a su puño y a sus dedos nosotros le ponemos una medida", subrayó.
Para Alonzo, estas técnicas e ingredientes se están dejando de utilizar, ya que "la gente adulta se está yendo y los jóvenes no están interesados en seguirlo".
Al finalizar esta gira y tras haber recorrido ciudades como París, Londres y Madrid, el chef concluyó que la cocina "tiene que ser universal", sobre todo cuando se tienen que llevar los aromas y los sabores a un país extranjero.
