Según el contenido difundido por el Instituto Nacional de Alimentación y Nutrición (INAN), una dieta equilibrada no se limita a contar calorías, sino que busca asegurar nutrientes esenciales como proteínas, carbohidratos, grasas saludables, vitaminas y minerales, siempre en cantidades adecuadas. Ese balance sostiene el organismo, contribuye a fortalecer el sistema inmunológico, favorece la concentración y ayuda a mantener un peso saludable.
La prevención se apoya en decisiones cotidianas: sumar alimentos de origen vegetal, priorizar el agua y moderar componentes que en exceso elevan el riesgo de adquirir patologías como obesidad, diabetes, hipertensión y problemas cardiovasculares.
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La “olla nutricional” y los siete grupos de alimentos
El INAN enmarca sus recomendaciones en las Guías Alimentarias del Paraguay, donde propone una meta simple pero exigente: consumir cada día un poco de los siete grupos de alimentos de la “olla nutricional”. La lista se compone por:
- Cereales, tubérculos y derivados: todos los días
- Frutas: al menos tres todos los días
- Verduras: todos los días
- Leche y derivados: tres veces al día
- Carnes (día de por medio); legumbres (dos veces a la semana) y huevo (dos a tres veces a la semana)
- Azúcares y mieles: en poca cantidad
- Aceites y grasas: en poca cantidad

Prevención cardiovascular y control de la presión arterial
- Disminuir grasas y frituras para proteger el corazón
- Usar sal yodada en pequeña cantidad para ayudar a prevenir la presión alta
- Reducir golosinas, gaseosas y bebidas azucaradas
El mensaje se alinea con una advertencia más amplia: no alcanza con sumar alimentos recomendados si al mismo tiempo se sostienen excesos que elevan el riesgo.
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La importancia de tomar agua y moverse
Las guías incorporan dos objetivos medibles para la vida diaria. Entre ellas, beber al menos ocho vasos de agua al día, ya que además de hidratar el cuerpo, ayuda a eliminar toxinas y mantiene la función renal y digestiva.

Otra clave es mantener un ritmo de actividad física de entre 30 y 60 minutos por día. Esto no solo contribuye con la salud física; su aporte es invaluable también a la salud mental, ya que reduce el estrés y mejora el ánimo.
La elección diaria de alimentos y hábitos de movimiento se convierten en una oportunidad para cuidar el cuerpo y construir un futuro más saludable.
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