Las ulceraciones en personas postradas

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Estar durante mucho tiempo sentado o acostado en una misma posición puede causar úlceras de decúbito. Estas se producen cuando un área cutánea se rompe cuando algo hace fricción o presión continua contra la piel, lo que reduce la circulación sanguínea.

El problema es que muchas veces quienes cuidan de personas postradas no saben siquiera que existe este riesgo.

Las zonas más afectadas son aquellas en las que los huesos se encuentran cerca de la piel, como los omóplatos, la parte trasera de la cabeza, las orejas o la columna.

Para evitar que esto suceda los familiares deben saber cómo se forma una úlcera así y qué se puede hacer para evitarlas. Por eso, si la persona queda al cuidado de alguien que no es enfermero, esta debería haber hecho al menos un curso de cuidados con un profesional. Tampoco es mala idea contratar aunque sea cada tanto un servicio de cuidadores profesionales que pueda orientar a los familiares acerca de cómo prevenir estas úlceras.

Y es que no solo permaecer durante mucho tiempo en una misma posición puede provocar ulceraciones. Entre los factores de riesgo también se cuentan una mala alimentación. A fin de cuentas, una alimentación equilibrada es clave para tener una piel sana. Por eso, quienes cuidan de una persona postrada deben estar atentos a que se alimente bien y tome suficiente líquido.

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Un mal colchón también puede causar ulceraciones. Muchas veces, las camas de los enfermos no cuentan con buenos colchones. Por eso, se recomienda comprar un colchón específico para evitar ulceraciones.

De todas formas, es importante saber que un colchón así no reemplaza mover a una persona postrada. Cuánto debe ser movida una persona que está en cama depende de cada paciente. En algunos se notan zonas con más presión apenas recién después de media hora, otros pueden estar mucho tiempo en la misma posición.

Cuando la piel de la zona sobre la que estuvo acostada la persona está enrojecida al moverla, es probable que esto indique que la rotación se debería haber hecho antes. Para esto hay además un test bien simple: si se presiona con el dedo la zona enrojecida y ésta sigue roja, significa que ya hay un daño.

El cuidado de la piel también es importante para evitar las ulceraciones. La humedad, por ejemplo, es un factor crítico: puede ablandar la piel, lo que favorece las ulceraciones. Por eso la cama no puede estar húmeda. Es importante cambiar rápidamente las sábanas si se humedecieron por sudor o incontinencia. También ayudan los colchones que absorben la humedad.