El virus que tocó todos los rincones del planeta enfrenta a los países ante el doble reto de reactivar sus economías maltrechas y evitar una nueva ola de contagio.
Estados Unidos, donde se han perdido decenas de millones de empleos, registró el martes 2.207 nuevas muertes por coronavirus en las últimas 24 horas, un nuevo aumento respecto al día anterior, según el recuento de la universidad Johns Hopkins.
El país suma así 58.351 muertes, más que los soldados estadounidenses fallecidos en dos décadas de guerra en Vietnam, por una crisis sanitaria que amenaza una eventual reelección del presidente Donald Trump.
Pero en otros países los contagios se han reducido y sus gobiernos ensayan planes para recobrar paulatinamente la normalidad.
Todos los beneficios, en un solo lugar Descubrí donde te conviene comprar hoy
En España, el presidente del gobierno, Pedro Sánchez, anunció que se desmontará de forma gradual el rígido confinamiento que rige desde el 14 de marzo, en un proceso que finalizará a finales de junio.
"A finales de junio estaríamos como país en esta nueva normalidad, si la evolución de la epidemia está controlada en cada uno de los territorios", dijo Sánchez, quien detalló que la desescalada durará entre seis y ocho semanas en las que se irán flexibilizando las salidas de las personas, aperturas de comercios y hoteles y la realización de actividades de ocio.
En Francia, el primer ministro, Edouard Philippe, anunció este martes la reapertura a partir del 11 de mayo de todos los comercios, excepto los restaurantes y cafés, y el uso obligatorio de mascarillas en el transporte público, en una flexibilización del confinamiento impuesto desde el 17 de marzo.
"Tendremos que vivir con el virus", dijo Philippe, quien precisó que seguirán cerrados hasta nuevo aviso los grandes museos, como el Louvre, cines, teatros y salas de concierto.
Tras registrar un esperanzador descenso de las víctimas diarias por la COVID-19, España y Francia, con 23.822 y 23.660 muertos respectivamente, son el tercer y cuarto país más golpeado del mundo por la pandemia, detrás de Estados Unidos e Italia.
Pero la nueva etapa de desconfinamiento es posible gracias a que ambos países, que llegaron a tener alrededor de un millar de muertes diarias, registran una caída en los fallecimientos: España 301 nuevos fallecimientos este martes, y Francia 367.
Desde que brotó en China en diciembre, el coronavirus ha matado a cerca de 215.000 personas en el mundo -85% de ellas en Europa y en Estados Unidos- y los contagios confirmados ascienden a 3.068.330, aunque el número real es sin duda muy superior, según un recuento de la AFP.
