“Se ha decidido que Santa Sofía será colocada bajo la ‘administración de Diyanet’ (Autoridad de Asuntos Religiosos) y será reabierta a las oraciones”, anunció Erdogan en Twitter.
Erdogan, un nostálgico del Imperio Otomano que busca ganarse el electorado conservador en medio de la crisis económica causada por la pandemia del nuevo coronavirus y un contexto regional difícil, se mostró en varias ocasiones favorable a convertir a Santa Sofía de nuevo en mezquita.
Poco después, en un discurso, el presidente turco precisó que las primeras oraciones colectivas musulmanas se llevarán a cabo el 24 de julio en Santa Sofía, y agregó que el edificio seguirá abierto a visitantes de todas las religiones.
La Corte alegó que en las actas de propiedad a nombre de la Fundación Mehmet Fatih, que lleva el nombre del sultán otomano que conquistó Constantinopla en el siglo XV, Santa Sofía estaba inscrita como mezquita y que esta calificación no podía ser modificada.
Todos los beneficios, en un solo lugar Descubrí donde te conviene comprar hoy
La iglesia ortodoxa rusa lamentó que la “preocupación” de “millones de cristianos” no haya sido escuchada por la justicia turca.
Santa Sofía fue construida en el siglo VI por los bizantinos, como basílica cristiana.
La antigua basílica forma parte del Patrimonio Mundial de la Unesco, que lamentó “profundamente” la decisión, tomada sin “diálogo previo”, aseguró este viernes la directora de esa organización, Audrey Azoulay en un comunicado.
Convertida en mezquita tras la toma de Constantinopla por los otomanos en 1453, fue transformada en museo en 1934 al iniciar la laica República turca, Mustafa Kemal Atatürk, que deseaba “ofrecerla a la humanidad”.
Diversos países también, como Rusia, Estados Unidos, Grecia y Francia han criticado esta transformación del gobierno conservador turco.
