En el marco de una frenética actividad diplomática que dura ya más de dos meses, Aquilah Salah, presidente del Parlamento no reconocido y tutelado por el mariscal Jalifa Hafter en la ciudad oriental de Tobrouk, viajará esta semana a Moscú para explicar a su principal aliado la nueva propuesta que días atrás discutió con el embajador de Estados Unidos en Trípoli, Richard Norland.
Hasta hace tres meses, la Administración estadounidense asistía como mero espectador a un pulso que mantienen Rusia y Turquía, principal socio del llamado Gobierno de Acuerdo Nacional sostenido por la ONU en Trípoli (GNA).
Sin embargo, el desembarco militar turco en el oeste de Libia –donde se ha comenzado a construir bases aéreas y navales–, la cada vez mayor presencia de mercenarios tanto sirios como rusos, la filtración de yihadistas (extremistas islámicos) desde Oriente Medio, han despertado la inquietud de La Casa Blanca.
“Estados Unidos siempre ha sido más favorable a Hafter, y aún apoya al mariscal. Pero ha iniciado un acercamiento a Trípoli para evitar que Erdogan y Putin se repartan el país, como hace en Siria”, explica un diplomático europeo afincado en Túnez.
Al tiempo que la nueva oferta diplomática comienza a circular, la actividad bélica no cesa de crecer en Sirte, donde ambas partes en conflicto prosiguen su despliegue bélico.
Según el Observatorio Sirio de los Derechos Humanos, un nuevo grupo de 120 mercenarios sirios, reclutados por Turquía entre las brigadas salafistas de oposición a Bachar al Asad en la región de Afrin, desembarcó esta semana en el oeste de Libia parta sumarse a las milicias bajo el mando del GNA y de la ciudad-estado de Misrata.
Observadores militares independientes advirtieron, por su parte, del movimiento de barcos de guerra turcos rumbo al sur del Mediterráneo oriental y del aterrizaje de varios aviones de carga castrenses y helicópteros artillados.
El presidente turco, Recep Tayeb “Erdogan está enviando equipamiento militar al oeste de Libia para fortalecer su presencia allí antes de que la comunidad internacional imponga su nuevo statu quo”, denunció este viernes el portavoz de las fuerzas del Este, general Ahmed al Mismari.
