Golpistas en Mali aseguran tener en su poder a presidente y primer ministro

Los militares malienses que hoy protagonizaron un golpe de Estado en Bamako afirman tener en su poder al presidente de Mali, Ibrahim Bubacar Keita, así como a su primer ministro, Bubu Cissé.

Soldados en una camioneta son vitoreados por una multitud en Bamako, Mali, este martes.
Soldados en una camioneta son vitoreados por una multitud en Bamako, Mali, este martes.MALIK KONATE

Uno de los militares amotinados en el cuartel de Kati, desde donde partió el movimiento esta mañana, dijo a los periodistas que las dos máximas autoridades de la república están en su poder, sin dar más precisiones.

Lo cierto es que el presidente y el primer ministro estuvieron ausentes durante las largas horas que duró lo que parecía un motín y luego se transformó en golpe de Estado.

Incluso un comunicado supuestamente firmado por Cissé esta misma tarde, que apelaba al diálogo con los golpistas, fue puesto en duda por los observadores y atribuido a personas de su entorno que trataban de ocultar la gravedad de la situación.

Ibrahim Boubacar Keita, presidente de Mali.

Los principales países y organizaciones internacionales con peso en África han condenado unánimemente el golpe de Estado.

La primera condena vino de la Comunidad de Estados de África del Oeste, a la que pertenece Mali, que en un comunicado urgente instó a los militares a “volver a los cuarteles sin dilación”, al tiempo que expresaba su “firme oposición a todo cambio político anticonstitucional”.

En parecidos términos se expresó el presidente de la Comisión de la Unión Africana, Moussa Faki Mahamat, quien exigió a los golpistas que renuncien al uso de la violencia y llamó a respetar la institucionalidad en Mali.

La antigua potencia colonial, Francia, con grandes intereses en Mali, condenó “con la mayor firmeza” el golpe, en palabras de su ministro de Defensa, Jean-Yves Le Drian, quien expresó además su “apego a la soberanía y la democracia en Mali”.

El presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, advirtió por su parte de que un golpe de Estado “nunca es la solución a una crisis, por muy profunda que sea”, escribió Michel en su cuenta de la red social Twitter.

También el alto representante de la Unión Europea (UE) para la Política Exterior, Josep Borrell, condenó el golpe de Estado y rechazó “cualquier cambio anticonstitucional”, al tiempo que llamó al diálogo y pidió evitar una mayor desestabilización de Mali y la región.

Pero pese a todas estas condenas y a la falta de apoyos exteriores, los golpistas parecen contar con el apoyo popular, a juzgar por las muestras de alegría expresadas por la multitud que esta tarde invadió muchas avenidas de Mali, confraternizando con ellos.

Escenas festivas compartidas a través de los teléfonos móviles mostraron numerosos ejemplos de celebración espontánea de los hechos, que hacen pensar que los golpistas cuentan por el momento con el apoyo de buena parte de la opinión pública.

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