En un comunicado conjunto, los once senadores explicaron que pedirán que se realice una auditoría de 10 días, informaron las agencias EFE y AFP.
“El Congreso debería nombrar inmediatamente a una comisión electoral con plena autoridad para investigar y determinar la verdad de los hechos con el objetivo de hacer una auditoría de emergencia de 10 días de los resultados electorales en los estados en disputa”, afirmaron.
El 6 de enero, ambas cámaras del Congreso se reunirán para poner el sello final al resultado de las elecciones, y solo basta con que un miembro de la Cámara Baja y otro del Senado se opongan al cómputo de votos electorales en un estado para que puedan desafiarlo.
Unos 140 republicanos en la Cámara Baja han asegurado que planean desafiar los votos electorales en algunos estados clave, según CNN, que cita a dos fuentes republicanas de la Cámara de Representantes.
Todos los beneficios, en un solo lugar Descubrí donde te conviene comprar hoy
De esa forma, Trump ya cuenta con aliados en ambas cámaras para poder forzar un voto sobre la victoria de su oponente.
Certificación
Este 6 de enero, el Congreso de los Estados Unidos debe certificar oficialmente el resultado de aquellos comicios, donde se presentó para la reelección el actual mandatario Donald Trump, y su contendiente el demócrata Joe Biden.
En el país del norte, las elecciones para presidente son indirectas, es decir, los ciudadanos votan a delegados electorales, en cada estado, los cuales, al final, son quienes votan por el presidente y el presidente del país.
En una media docena de estados claves, se han denunciado una numerosa cantidad de irregularidades en el escrutinio de aquellos comicios, que motivaron maratonianas audiencias ante las legislaturas estatales.
Debido a esto, siete estados han constituido dos listas de delegados electorales, una que votó a favor de Biden y otra a favor de Trump.
Según lo establece la Constitución, el presidente del Senado es el encargado de recibir y abrir los sobres con estas votaciones, debiendo decidir cuál de ellas es la válida.
La presidencia del Senado lo ejerce el vicepresidente del país, Mike Pence, obviamente, partidario de Trump.
Si Pence considera que no puede decidir sobre cuál de ambas listas es la válida, entonces el Congreso será el encargado de elegir al presidente y al vicepresidente de los Estados Unidos.
Según lo establece la Duodécima Enmienda, el Senado elegirá al vicepresidente.
En esa cámara, los republicanos tienen mayoría, por lo que podrían votar por la reelección del propio Mike Pence.
La Cámara de Representantes será la encargada, en ese escenario, de elegir al presidente de los Estados Unidos.
Ahí, los demócratas tienen mayoría de miembros.
Pero, la Constitución establece que esa votación no se realiza uninominalmente, sino que se vota por representación estadual.
Es decir, los diputados se reúnen según a los estados a los que representan, y emiten un solo voto, por ese estado, y no individualmente.
Contando así, los republicanos disponen de 26 estados a su favor, lo que podría significar que votarían por la reelección de Donald Trump.
No obstante, hay republicanos que no apoyan totalmente a Trump, y podrían no votar por él.
Además, del hecho de que quizás no se llegue a esa instancia, si Pence decide considerar como válidos los delegados electorales que favorecen a Biden.
