U Aung Myo Min, activista y director de la organización Equality Myanmar agradeció los esfuerzos de los líderes de la ASEAN por terminar con la violencia, pero se lamentó de que no lograra forzar al general Min Aung Hlaing, líder de la junta, a explicar cómo cumpliría sus promesas.
"Estamos decepcionados porque esas exigencias y declaraciones pueden hacerse incluso sin reunirse en persona. Además, no vemos que haya un calendario o un plan de acción efectivo para no retrasar su implementación", declaró este domingo al diario digital birmano The Irrawaddy.
Tras una reunión de emergencia sobre la crisis birmana y a pesar de las diferencias de posturas iniciales entre los miembros, la ASEAN aprobó este sábado de manera consensuada un comunicado en el que se señala explícitamente que "habrá un cese inmediato de la violencia en Birmania y todas las partes ejercerán la máxima moderación".
El acuerdo fue saludado en un principio por el autodenominado Gobierno de Unidad Nacional de Birmania, formado el pasado día 16 de abril por parlamentarios electos en las elecciones previas al golpe, y que se proclama como gobierno legítimo de Birmania.
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"Damos la bienvenida a las alentadoras noticias de que los líderes de la ASEAN han alcanzado el consenso de que la violencia debe parar en Birmania", dijo Dr Sasa, portavoz de este gobierno paralelo, en un comunicado en el que también se felicitaba por el compromiso, finalmente no alcanzado, de que fueran liberados los miles de presos políticos.
Esta carencia, junto a la falta de un plan concreto, llevó a U Moe Zaw Oo, viceministro de Asuntos Exteriores de este Ejecutivo paralelo, a criticar el acuerdo.
"La ASEAN debería ser consciente de que la junta militar está muy acostumbrada a mentir a su propia población y a la comunidad internacional. Damos la bienvenida al compromiso (...) pero también debería tener un impacto real sobre la situación en la calle. De lo contrario, sería una pérdida de tiempo", recalcó.
PRESOS POLÍTICOS
En este sentido, Phil Robertson, subdirector de Human Rights Watch en Asia, destacó que la ASEAN "no puede pasar por alto el que no haya un acuerdo con la junta para liberar a los más de 3.300 presos políticos detenidos en el país", incluidas figuras políticas de primer orden como la depuesta líder Aung San Suu Kyi.
Robertson criticó que los representantes del Gobierno de Unidad Nacional no fueran invitados a la cumbre y la falta de calendario para que cristalicen los compromisos, al tiempo que recordó "la debilidad de la ASEAN para implementar las decisiones y planes que emite".
"Hay una fuerte necesidad de continuar la presión sobre la junta militar, expandiendo las sanciones económicas dirigidas a los máximos líderes de la junta y a empresas del Ejército y perseguir los ingresos por petróleo y gas que siguen llenando las arcas de la junta", añadió.
Los militares justifican el golpe de Estado del pasado 1 de febrero por un supuesto fraude en las elecciones de noviembre de 2020, en las que ganó con una enorme ventaja el partido encabezado por Aung San Suu Kyi, bajo arresto domiciliario desde la asonada.