Uigures torturados por la dictadura comunista china dan su testimonio

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Imagen de archivo de parte de las instalaciones de un campo de concentración de uigures.
Imagen de archivo de parte de las instalaciones de un campo de concentración de uigures.Archivo, ABC Color

“Me torturaron sin parar”, relató ayer una víctima a abogados y expertos en derechos humanos en Londres que investigan el maltrato infligido a los uigures en China comunista, régimen que mantiene en campos de concentración a esa minoría.

Durante cuatro días se escucharán testimonios de primera mano sobre presuntos crímenes en la región china de Xinjiang: esterilizaciones forzadas, torturas, secuestros y trabajos forzados.

La ideología comunista sostiene que todo el poder debe estar en manos de un solo grupo social (proletariado) aglutinado en el Partido Comunista, y no tolera ningún disenso contra su doctrina.

El régimen comunista de China continental es el autor del mayor genocidio en la historia de la humanidad, con unos 60 millones de muertes ocasionadas.

En esta ocasión, los organizadores de este panel pretenden determinar si Pekín es también culpable de genocidio y crímenes contra la humanidad perpetrados contra los uigures y otras minorías.

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Su vicepresidente, Nick Vetch ratificó que el trabajo será “imparcial”, basándose en los testimonios y en “miles de páginas” de documentos. Se basará “en pruebas, nada más que en pruebas”, dijo a la AFP.

Invitado a aportar pruebas en su defensa, Pekín no dio respuesta.

El portavoz del ministerio de Relaciones Exteriores del régimen comunista chino se limitó a decir que este panel es “una máquina de mentir”.

Violaciones y esterilizaciones forzadas

En el primer testimonio, Qelbinur Sidik, exprofesora de etnia uzbeka en Urumqi, la capital de Xinjiang, contó que las autoridades le ordenaron enseñar chino en dos campos de “reeducación” para uigures, sucios y abarrotados, uno masculino y otro femenino.

Los “estudiantes” llevaban grilletes durante las horas de clase, dijo al tribunal. “La policía, los guardias del campo, no veían a los prisioneros varones como seres humanos”, aseguró. “Disfrutaban viendo cómo eran humillados”.

Las mujeres por su parte sufrían abusos durante los interrogatorios: “No solo las torturaban, sino que también las violaban, a veces en grupo”, afirmó.

La esterilización forzada de mujeres uigures es habitual.

Sidik contó que fue esterilizada a la fuerza antes de obtener una visa para visitar a su hija en Holanda y así pudo huir así de China.

“Las cosas que he presenciado y vivido no las puedo olvidar ni siquiera un día”, aseguró.

Torturas

Omir Bekali, un kazajo de origen uigur, relató por su parte que fue detenido cuando visitaba a su familia en Xinjiang.

“Durante los primeros cuatro días y noches, me torturaron sin parar”, afirmó, “me colgaron del techo” y “me golpearon en el cuerpo y en las plantas de los pies”. Su padre fue asesinado, su hermano, tildado de “terrorista” como su hermana, quedó discapacitado tras las sesiones de tortura, aseguró.

Campos de “formación”

Expertos extranjeros afirman que más de un millón de uigures, el principal grupo étnico de Xinjiang, están recluidos en campos, sometidos a “trabajos forzados”.

El régimen comunista chino lo niega, y alega que son “centros de formación profesional” destinados a “alejarlos del terrorismo”.

El informe de este panel, llamado “tribunal uigur” se espera para diciembre.

Aunque no tendrá ninguna fuerza legal, los participantes esperan atraer la atención internacional y dar lugar a posibles acciones.

“Corresponderá a los Estados, a las instituciones internacionales, a las empresas, a las instituciones del ámbito del arte, de la medicina, de la educación y a los particulares determinar cómo aplicar la sentencia, sea cual sea”, afirmaron los organizadores.

Esta iniciativa se creó a petición del Congreso Mundial Uigur, el mayor representante de la comunidad uigur en el exilio, que insta a la comunidad internacional a actuar contra China.

El “tribunal uigur” es una de las entidades sancionadas por el régimen de Pekín por haber denunciado su trato a los uigures, al igual que su presidente, el abogado británico Geoffrey Nice, que dirigió el procesamiento del ex líder serbio Slobodan Milosevic por crímenes de guerra ante la justicia de Naciones Unidas.

Estados Unidos denuncia que China está llevando a cabo un “genocidio” en Xinjiang, y las principales democracias condenan el trato hacia los uigur. El Reino Unido se unió a Estados Unidos y Alemania el mes pasado para pedir el fin de la represión contra ese pueblo.

El inicio de las audiencias tuvo lugar una semana antes de la cumbre del G7 en el suroeste de Inglaterra, en que participará el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, quien pidió a las democracias occidentales que adopten una línea más dura contra la dictadura china.