Fillon, en el banquillo por su recurso a la condena por los empleos ficticios

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París, 15 nov (EFE).- El ex primer ministro francés François Fillon comparece desde este lunes ante el Tribunal de Apelación de París que lo va a juzgar de nuevo tras el recurso que presentó a la condena recibida en primera instancia por los empleos ficticios de su mujer, un escándalo que hundió su campaña presidencial de 2017.

En primera instancia, el que fuera primer ministro durante todo el mandato del presidente Nicolas Sarkozy (2007-2012) fue sentenciado a cinco años de cárcel, de los cuales dos firmes, a diez años de inhabilitación y a una multa de 375.000 euros por varios delitos, en particular malversación de fondos públicos.

A su esposa Penelope los jueces le impusieron tres años de prisión exentos de cumplimiento (solo tendría que entrar en prisión en caso de reincidencia), y a la misma multa de 375.000 euros.

Marc Joulaud, que era el suplente de Fillon en su circunscripción y se convirtió en diputado cuando este fue nombrado primer ministro en mayo de 2007 fue igualmente condenado a tres años exentos de cumplimiento y a 20.000 euros de multa por haber contratado y remunerado a Penelope con dinero público sin que hiciera trabajo a cambio.

Las penas están suspendidas al dictamen de este juicio en apelación, en el que los tres encausados deberán explicarse de nuevo sobre el empleo de su mujer como asistente parlamentaria entre 1998 y 2013, primero para él y luego para Joulaud.

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Un empleo por el que Penelope Fillon recibió 613.000 euros, y que sumados todos los gastos, como las cotizaciones, tuvo un coste de más de un millón de euros para las arcas públicas.

Además, a la pareja se le juzga porque dos de sus hijos también estuvieron contratados como asistentes parlamentarios de su padre cuando este era senador (entre 2005 y 2007), así como por el contrato de Penelope Fillon como consejera literaria de una revista propiedad de Marc Ladreit de Lacharrière, empresario conocido por su amistad con su marido.

Por último, a Fillon se le reprocha no haber declarado a la Alta Autoridad par ala Transparencia de la Vida Pública un préstamo de 50.000 euros que le hizo el mismo Macr Ladreit de Lacharrière.

Todo este asunto le estalló al antiguo primer ministro en enero de 2017, en plena campaña para las presidenciales que se celebraron la primavera de ese año, cuando la revista Le Canard Enchaîné publicó los primeros datos sobre los empleos supuestamente ficticios de los que se había beneficiado su esposa.

La popularidad de Fillon, que como pretendiente del partido conservador Los Republicanos durante semanas había sido el favorito de las encuestas para llegar al Elíseo, sufrió a partir de entonces un bajón.

Al final no logró calificarse para la segunda vuelta, superado por el que a la postre sería el ganador, Emmanuel Macron, y por la candidata de la extrema derecha, Marine Le Pen.

François Fillon abandonó la política y se ha reconvertido en hombre de negocios, primero en un fondo de inversión y desde hace unos meses en una empresa rusa dedicada a la explotación de hidrocarburos.