La guatemalteca Anastasia Mejía, fundadora de Radio Xolabaj (que emite en español y mayaquiché), el mozambiqueño Matías Guente, impulsor del semanario Canal de Mozambique, el birmano Aye Chan Naing, alma de la Voz Democrática de Burma y el honkongués Jimmy Lai, patrón de Next Media, fueron los galardonados este año.
Los cuatro fueron elegidos por ejercer su trabajo en condiciones difíciles, enfrentándose en todos los casos a gobiernos y funcionarios que les impiden ejercer su trabajo, les amenazan, atacan o encarcelan, lo que demuestra que en muchos países "el trabajo de hacer preguntas puede ser un delito", como dijo David Muir, periodista de la cadena ABC y que presentó la gala de hoy.
Aunque parezca que la democracia avanza en el mundo, nunca hubo un momento tan difícil para el periodismo, como recordó Darren Walker de la Fundación Ford que patrocinaba esta gala: 270 periodistras presos el pasado año y trece reporteros asesinados solo por hacer su trabajo.
En declaraciones a Efe, la guatemalteca Anastasia Mejía, que pasó cinco semanas en prisión solo por enfrentarse a un poderoso cacique local de Joyabaj, señaló que para ella el galardón la reivindica "como periodista, como mujer y como indígena" frente a las presiones del poder local y nacional.
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El caso de Mejía fue citado en la gala del CPJ como paradigmático de las prácticas de gobiernos no democráticos: acusar a los periodistas de ser instigadores de los acontecimientos que están simplemente cubriendo, y recordaron que la periodista pasó cinco semanas en la cárcel por haber reportado el ataque espontáneo de una multitud a la gobernación local de Joyabaj.
Al mozambiqueño Matías Guente (distinguido por informar sobre la corrupción gubernamental) , unos atacantes desconocidos le quemaron los locales del semanario en Maputo pero tomó una decisión valiente: convocar a todos sus reporteros en el jardín y conseguir juntos sacar el siguiente número sin faltar a su cita con los lectores.
De todos los premiados, el que peor suerte ha tenido es el honkongués Jimmy Lai, condenado por el régimen chino a 14 meses de cárcel por "organizar protestas ilegales" y todavía preso.
En la gala intervino el cantante irlandés Bono, quien valoró el papel del periodismo por ser "lo que distingue la democracia de la demagogia, los hechos de la manipulación", y reconoció que él nunca podría haber sido periodista "por la tenacidad y la constancia" que se le exigen a un reportero.
El CPJ aprovechó la gala para pedir contribuciones financieras que les ayuden a cubrir una misión que llevan realizando desde su nacimiento en 1997 y que este año les ha permitido sacar de Afganistán a "cientos de personas" (periodistas y familiares) en la que calificaron como la peor crisis que el CPJ ha tenido que afrontar en sus casi 25 años de vida.
