Desde el ayuntamiento de la capital catalana, Bohigas rediseñó el espacio urbano de una Barcelona que había sufrido una expansión caótica durante la posguerra y la preparó para la transformación urbanística que propiciaron los Juegos Olímpicos de 1992.
Con los arquitectos Josep Maria Martorell y David Mackay formó el estudio arquitectónico MBM Arquitectes, que durante los últimos 45 años realizó más de 500 proyectos de arquitectura, urbanismo y diseño.
Durante su vida, Bohigas estuvo también muy vinculado al mundo de la cultura, y así fue miembro fundador del grupo editorial Edicions 62, presidente de la Fundació y presidente del Ateneu Barcelonés, además de ser un destacado miembro de la 'Gauche Divine' barcelonesa en los años 60 del pasado siglo.
