El acusado, de 58 años y que permaneció prófugo de la justicia casi dos décadas, llegó a ser el líder militar del grupo extremista Yemaá Islamiya, vinculado a Al Qaeda.
Según la fiscalía, el yihadista participó en la fabricación de las bombas para varios atentados perpetrados por Yemaá Islamiya, incluidos el que mató a 202 personas en Bali en 2002 y el que costó la vida a 12 personas en el hotel J.W. Marriott de Yakarta en 2003.
Zulkarnaen fue arrestado en diciembre de 2020, sin oponer resistencia, en una casa en la isla de Sumatra, después de haber permanecido huido durante 18 años, desde que las autoridades lo vincularon con los atentados de Bali.
La Yemaa Islamiya, el eslabón de Al Qaeda en el Sudeste Asiático, fue fundada en 1995 para crear un califato islámico en Indonesia, Malasia, Singapur y el sur de Filipinas y Tailandia, y se le atribuyen la mayoría de los atentados perpetrados en el Sudeste Asiático.
