Conforme al relato del NUG, la junta militar que tomó el poder en Birmania hace un año inició el sábado ataques aéreos sobre la aldea de Chin Pone para a posteriori asaltar la población.
Los menores se encontraban en un recinto educativo durante el operativo y fueron trasladados por los profesores al sótano de un monasterio cercano para tomar refugio.
Los soldados encontraron al grupo de niños en el edificio religioso y los tomaron como rehenes.
Según el NUG, los niños permanecen todavía cautivos por los militares mientras estos amenazan con quemar todo el poblado si los habitantes no dejan de oponerse a la junta militar, que se hizo con el poder mediante un golpe de Estado el 1 de febrero de 2021.
Todos los beneficios, en un solo lugar Descubrí donde te conviene comprar hoy
"El NUG condena en los términos más fuertes que la junta mantenga como rehenes a niños, así como a sus padres y profesores", apunta en un comunicado el Ministerio para Temas de la Mujer, Juventud y Niños de la NUG, fiel a la depuesta líder Aung San Suu Kyi y perseguido por el régimen castrense.
El bando opositor recuerda que Birmania es signatario de la Convención de los Derechos de los Niños y se comprometió a respetarlos conforme a las leyes humanitarias internacionales.
"Su secuestro y toma de rehenes constituye una grave violación", subrayan.
El golpe de Estado ha sumido a Birmania en una profunda crisis política, económica y social en la que han muerto 1.582 personas por la represión de las autoridades, según activistas locales, y ha avivado y reabierto conflictos amados por todo el país.
El Ejército justifica el golpe por un presunto fraude durante las elecciones generales de noviembre de 2020, cuyo resultado ha sido anulado y en las que el partido de la depuesta líder Suu Kyi arrasó, como ya hizo en 2015, con el aval de observadores internacionales.
