El fuego que se inició en la localidad costera oriental de Uljin, 330 kilómetros al sureste de Seúl, el viernes pasado y se ha extendido a municipios vecinos permanece hoy activo por octavo día.
Se calcula que unas 23.993 hectáreas de bosque (lo que equivale a unos 33.000 campos de fútbol) han ardido desde entonces, lo que supone el peor incendio en el país desde que hay registros, informó el Cuartel Central para Desastres y Medidas de Seguridad.
Así, este incendio es ya peor que el del año 2000, que en nueve días quemó 23.794 hectáreas en esta misma región y que era hasta la fecha el fuego más devastador desde que se empezaron a compilar datos en 1986.
Más de 1.600 efectivos y 372 coches de bomberos tratan aún de sofocar las llamas y se espera que 88 helicópteros intervengan en las operaciones de hoy.
La localidad de Uljin, donde se originó el incendió y con más de 18.000 hectáreas quemadas, es la más afectada de todas, seguida por otras como Samcheok, Gangneung o Donghae.
Los incendios no han dejado ningún muerto pero casi 650 construcciones, entre ellas 358 casas, han sufrido daños y unas 390 personas permanecen evacuadas.
