En un artículo publicado en el periódico británico "The Guardian", al cumplirse hoy los 40 años de la operación militar de ocupación argentina de las islas que desencadenó la guerra, el ministro de Relaciones Exteriores de Argentina pidió una mejora en las relaciones entre los dos países.
Cafiero considera que el trato que recibe Argentina del Reino Unido se parece a veces a la de un país que viola los derechos humanos que a la de una nación con 40 años de democracia.
"Creemos que ningún resultado de ninguna guerra puede resolver una disputa reconocida por la comunidad internacional. Esto sentaría un precedente peligroso. El conflicto de 1982 no alteró la naturaleza de la disputa entre ambos países, que aún está pendiente de negociación y resolución", escribe Cafiero.
Argentina, que reclama la soberanía de las islas desde 1833, se enfrentó en una guerra con el Reino Unido, que terminó con la victoria de los británicos el 14 de junio de 1982.
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El canciller también señala que antes de la sorpresiva ocupación de las islas por parte de la dictadura argentina, hubo 16 años de negociaciones sobre la reclamación territorial y que tenían en cuenta los intereses de los habitantes de las islas.
Pretender que la disputa no existe o que no crea obstáculos en nuestra relación bilateral es "ingenuo", dice.
Cafiero insiste en que "los dos gobiernos comparten valores fundamentales y una visión de un orden mundial basado en reglas. Y, sin embargo, en la agenda del Atlántico Sur, nos comportamos como si el conflicto hubiera ocurrido ayer".
La Argentina de hoy no es una amenaza para nadie, escribe el canciller, y señala que la búsqueda del reclamo histórico de soberanía está en la Constitución nacional, que resalta se lleve a cabo a través de fines pacíficos.
"Pese a ello, el Reino Unido mantiene una importante base militar en el Atlántico Sur, realiza ejercicios militares periódicos en la zona en disputa y mantiene restricciones a la venta de material militar de doble uso a Argentina", escribe.
Agrega que este tipo de restricciones suelen reservarse a los países responsables de graves violaciones a los derechos humanos, y le parece "incomprensible" que ese trato se le dé a la Argentina.
El jefe de la diplomacia argentina también se muestra a favor de los vuelos regulares entre las islas y el territorio argentino.
"Más vuelos significan más comercio, más turismo y más diálogo, como hemos tenido en el pasado", dice, pero no ha habido una respuesta clara británica a una solicitud de reapertura de vuelos.
"También hemos avanzado mucho en los últimos 40 años en materia humanitaria. Pudimos identificar los restos de más de 120 excombatientes argentinos y dar respuesta a sus familias, después de tantos años de incertidumbre", subraya.
Según recuentos oficiales, en el conflicto bélico murieron 649 soldados argentinos, 255 militares británicos y tres isleños de las Malvinas.
Un referéndum convocado por las islas en 2013 reveló un deseo del 99,8% de seguir siendo británico y ha sido la piedra angular de la postura diplomática del Reino Unido desde entonces.
