La advertencia está centrada para gran parte de Inglaterra y Gales, donde las temperaturas han superado estos días los 30 grados, debido a una corriente de calor procedente de Portugal.
En un principio, la alerta cubría solo para este domingo y el lunes, pero la Met la ha extendido hasta el martes por la noche.
La Met avisó en una nota de que la población puede experimentar efectos adversos para la salud que no estarán limitados a las personas más vulnerables -como niños y ancianos-, sino que puede derivar en "enfermedad grave o peligro de vida".
Se estima que las altas temperaturas provoquen retrasos y cancelaciones de trenes o de vuelos.
