“El presidente da en lo justo: todo acto de violencia hay que condenarlo”, opinó el jefe de bancada del Partido por la Democracia-Independientes, Cristián Tapia, una de las fuerzas que integra el Ejecutivo a través de figuras relevantes como la ministra de Interior, Carolina Tohá.
“Todos sabemos lo que pasó hace tres años atrás y varios días después de ese estallido social donde hubo carabineros que sin lugar a dudas no cumplieron con el rol para el cual están destinados. Pero también hubo atropellos a los derechos humanos y también hubo, y han habido, atropello a carabineros”, agregó Tapia.
La diputada independiente Mercedes Bulnes, abogada y defensora de los derechos humanos, por su parte, dijo que el mensaje del presidente “fue sólido y examinó exactamente cuál es la situación que se produjo en el estallido social y lo que estamos viviendo hoy día”.
La senadora Fabiola Campillai, quien perdió su visión y olfato tras recibir una bomba lacrimógena de parte de Carabineros (Policía militarizada) en 2019, no se refirió a las palabras concretas del mandatario, pero en unas declaraciones desde el Congreso de Valparaíso lo instó a impulsar “indultos particulares” para los presos que fueron detenidos durante las manifestaciones del 18 de octubre de 2019.
Por su parte, el diputado socialista y presidente de las Juventudes Socialistas, Juan Santana, expresó su acuerdo con Boric y señaló: "El estallido fue expresión de la incapacidad del Estado de interpretar los dolores de Chile. Si no trabajamos en ello, y esa realidad no es remediada con profundas reformas y el cambio a la constitución del abuso, el desafecto popular será brutal".
Desde La Moneda (sede de Gobierno), Boric instó a la sociedad chilena a "salir de las trincheras" y a trabajar juntos, desde todo el arco ideológico, para acometer y resolver los problemas urgentes que demanda la ciudadanía desde el 18 de octubre de 2019.
"Es tiempo de que salgamos de nuestra zona de confort para interpretar lo que pasó y actuar", propuso.
"No fue una revolución anticapitalista ni tampoco una pura ola de violencia. Fue una expresión de dolor y de las fracturas de nuestra sociedad a las que la política no ha sabido dar respuesta", dijo el mandatario.
