El aeródromo, situado en la isla de Mactán y próximo a la ciudad de Cebú, permaneció cerrado el lunes mientras los operarios estudiaban cómo remolcar un avión de la compañía surcoreana Korean Air que se salió de pista la noche del domingo.
La aeronave, un Airbus A330, sufrió daños severos en la parte delantera del fuselaje tras el accidente atribuido a la fuerte lluvia que arreciaba, pero ninguno de los 162 pasajeros y 11 tripulantes resultó herido durante el incidente, informaron las autoridades filipinas.
A pesar de que el avión sigue atrapado en el terreno colindante a la pista de aterrizaje, el aeropuerto de Cebú volvió a operar desde esta mañana los trayectos nacionales e internacionales, tras suspender y desviar la víspera más de 100 vuelos, confirmaron a EFE trabajadores del aeródromo.
El presidente de Korean Air, Keehong Woo, se disculpó la víspera por el incidente, y prometió "una investigación a fondo" de las autoridades surcoreanas y filipinas "para esclarecer las causas del accidente".
