Un círculo alrededor del sol en el cielo llamó la atención de los habitantes del Paraguay esta mañana.
El fenómeno se llama “halo solar”, que suele formarse de manera espontánea, de acuerdo a las condiciones de la condensación del agua contenida en las nubes.
Eduardo Mingo, director de Meteorología, explicó que se trata más de un fenómeno óptico antes que meteorológico.
“Este fenómeno no tiene frecuencia de aparición, es -hasta si se quiere decir- fortuito y es producto de una nube nada más; es un fenómeno óptico. No es estrictamente meteorológico, sino una condición física óptica”, precisó.
Lea más: Temporal también causó daños en cultivos: Caaguazú, la zona más afectada

Halo se forma por cristales en las nubes
Mingo dijo que la nube que contribuye a la formación del halo es conocida como cirrostratos, de alta altitud que se presenta como un velo blanquecino, transparente y sumamente delgado que cubre parcial o totalmente el cielo. La misma viene de la familia los cirrus, que son de cristales de hielo.
“Lo que propone esa nube es que cuando le llega la radiación solar, lo que hace es un proceso óptico en el cual para hacerlo sencillo vamos a decir así, cambia el ángulo de incidencia, porque es un prisma, entonces ahí aparece este fenómeno”, indicó.

Explicó que es probablemente un fenómeno que no todos puedan ver, ya que para poder observarlo, es necesario estar en el ángulo en el cual puede apreciarse el efecto de refracción de la luz.
Otro factor que influye es la densidad de la nube, y como ejemplo práctico contó que en su traslado habitual desde la oficina de la Dirección de Meteorología, ubicada en el barrio Sajonia de Asunción, hasta el aeropuerto internacional Silvio Pettirossi, hubo varios puntos donde no se veía el halo y otros sí, lo cual evidencia de que se trata de una cuestión óptica.
Lea más: Récord de calor extremo: las localidades donde se superaron las marcas históricas

“No es el fin del mundo y no tiene una frecuencia tampoco de aparición, no es que podemos decir aparece más en verano, en primavera, en invierno, es cuando tenemos la nubosidad y coincide el ángulo de incidencia del sol con esa nube y el observador, específicamente, es la persona que está viendo en todo caso”, concluyó.
