HRW acusa a Egipto de no proteger las peticiones de asilo de violencia sexual

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El Cairo, 24 nov (EFE).- Las autoridades egipcias no han protegido a las refugiadas y solicitantes de asilo vulnerables de la violencia sexual, ni han investigado varios casos de violación y agresión sexual cometidos en los últimos años, denunció este jueves la organización Human Rights Watch.

La ONG afirma, en un comunicado, haber entrevistado a siete mujeres, tres trabajadores humanitarios y un abogado, y documentado 11 incidentes de violencia sexual cometidos en Egipto entre 2016 y 2022 contra siete refugiadas y solicitantes de asilo sudanesas y yemeníes, incluida una niña de 11 años.

"Las mujeres y niñas refugiadas en Egipto que viven en situaciones vulnerables no solo corren el riesgo de sufrir violencia sexual, sino que las autoridades parecen no tener interés en protegerlas o investigar los incidentes, y mucho menos en llevar a los violadores ante la justicia", dijo la directora de Oriente Medio y el Norte de África de HRW, Lama Fakih.

Las seis mujeres, entre ellas una transgénero, denunciaron haber sido violadas, con tres casos de embarazo, otras cuatro dijeron que habían sido agredidas en dos o más incidentes, explicó la nota.

Asimismo, señaló que tres de los entrevistados por HRW dijeron que la Policía se negó a presentar informes de los incidentes, mientras que otras estaban intimidadas para denunciar las agresiones y una afirmó que un empleado de la policía la acosó sexualmente cuando iba a denunciar una violación.

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"La evidente falta de interés de las autoridades en estos casos deja a las mujeres refugiadas sin lugar a donde acudir en busca de justicia", lamentó Fakih.

La ONG recuerda que la violencia sexual contra mujeres y niñas ha sido un problema generalizado en los últimos años en Egipto, ya que "el gobierno no ha logrado establecer ni llevar a cabo políticas y sistemas de investigación adecuados ni promulgar la legislación necesaria para abordar el problema".

El comunicado asegura que muchas comunidades de refugiados en El Cairo y la vecina provincia de Guiza están ubicadas en barrios pobres y áreas con altas tasas de criminalidad, lo que "exacerba los riesgos para las mujeres y niñas refugiadas, aparentemente agredidas en función de su vulnerabilidad, pobreza y estatus legal".

"Uno de los violadores era de Siria, otro de Sudán y el resto egipcios (...) al menos una agresión, en la que la mujer fue secuestrada y agredida repetidamente, parece haber tenido motivos raciales", añadió la nota, indicando que la víctima aseguró que "el violador, egipcio, dijo: disfrutemos de este color de piel negro".

HRW pidió a las autoridades egipcias "cumplir con sus deberes legales en virtud de la legislación nacional y la ley internacional de los derechos humanos e investigar exhaustivamente todas las denuncias de violación".

En agosto de 2022, Egipto albergaba a más de 288.000 refugiados y solicitantes de asilo registrados por la agencia de Naciones Unidas para los refugiados (ACNUR), la mayoría de Siria o África subsahariana, explicó HRW, señalado que "es muy probable que muchos otros permanezcan indocumentados".