En un comunicado, el viceministro de Exteriores del NUG, Moe Zaw Oo, explicó que en la reunión, celebrada el día 27 de este mes, agradeció a Ban sus esfuerzos para acabar con la violencia, pero le pidió que la próxima vez coordine sus visitas a Birmania con el NUG y otros grupos del país.
Los pasados 23 y 24 de abril, Ban visitó Birmania como vicepresidente de The Elders, un grupo independiente fundado por Nelson Mandela en 2007 y que trabaja en defensa de la paz y los derechos humanos, y fue recibido por el jefe de la junta militar birmana, Min Aung Hlaing.
Ban explicó tras la visita que pidió a Min Aung Hlaing el fin de la violencia y que entable un diálogo con los grupos prodemocráticos, al tiempo que subrayó que debe ser la junta la que dé un primer paso para la resolución de la crisis en el país.
Moe Zaw Oo declaró que, pese a las buenas intenciones de Ban, la junta puede usar la visita para su propio beneficio y destacó que los militares no tienen la legitimidad para celebrar elecciones en el país.
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"La reunión concluyó con un acuerdo para establecer una relación de trabajo colaborativo para abordar vías potenciales para resolver la crisis actual en Birmania", dice el comunicado del NUG.
Min Aung Hlaing lideró un golpe de Estado en febrero de 2021 que derrocó al Gobierno electo de la premio nobel de la paz Aung San Su Kyi, que se encuentra detenida desde entonces y ha sido condenada a 33 años de cárcel por diversos delitos.
Dos meses después del levantamiento militar, un grupo de parlamentarios depuestos en el golpe, activistas prodemocráticos y representantes de las minorías étnicas formaron el NUG, que cuenta con su propia milicia armada y controla parte del territorio birmano.
Al menos 3.440 personas han muerto por la brutal represión ejercida por parte de las fuerzas de seguridad, que han disparado a matar contra manifestantes pacíficos y desarmados, y más de 17.000 han sido detenidas, según los datos de la ONG birmana Asociación para la Asistencia de Presos Políticos.
El golpe también exacerbó el conflicto armado que sufre el país desde hace décadas entre el Ejército y varias guerrillas étnicas y provocó la creación de nuevas milicias civiles opuestas a la junta liderada por Min Aung Hlaing.
