Los inmigrantes y refugiados son procedentes "principalmente de Afganistán, Pakistán, Uzbekistán e Irán", precisó el ministro al hacer ante la prensa un breve balance de la política de migración desde que asumió el cargo a principios de junio pasado.
Yerlikaya destacó que bajo su gestión se han reforzado los controles en las fronteras y dentro del país.
Casi 43.000 inmigrantes interceptados como resultado de ese control "muy estricto" fueron repatriados entre el 1 de junio y el 22 de septiembre de 2022, indicó.
A ello se añadieron "105.488 extranjeros" que vivieron de forma legal en Turquía hasta el vencimiento de sus visados y permisos de residencia, y que se vieron forzados a "subir a un avión y abandonar el país" debido a que no les fueron renovados esos permisos.
Además, según el ministro, los agentes fronterizos interceptaron y registraron a 70.796 migrantes a quienes les impidieron entrar en suelo turco.
Por otro lado, informó de que ha hablado por teléfono con colegas de Bulgaria y Grecia sobre la cooperación en asuntos de "seguridad fronteriza y lucha contra la migración irregular".
Anunció en este contexto que el ministro búlgaro del Interior, Kalin Stoyanov, visitará Turquía el 10 de octubre y el titular griego Migración y Asilo, Dimitris Keridis, lo hará también en una fecha aún por concretar.
