Mujeres en Paraguay claman por justicia y condenan la violencia en todas sus formas

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Asunción, 25 nov (EFE).- Representantes de organizaciones sociales, campesinas y feministas exigieron este sábado justicia y condenaron toda forma de violencia -como la estatal, digital y física- hacia las mujeres en Paraguay, donde en lo que va corrido del año se contabilizan 38 feminicidios, atribuidos principalmente a parejas o exparejas de las víctimas.

La Plaza Uruguaya, en el centro de Asunción, fue el punto de encuentro para mujeres de distintas edades que, a través del arte, o al grito de "Ni una menos, vivas las queremos", reclamaron atención en el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer.

"Una vez más, las mujeres de todos los sectores, que tenemos las posibilidades de marchar, salimos a gritar y a reivindicar, pero por sobre todas las cosas, a denunciar toda la violencia estatal que se ejerce en nosotras", dijo a EFE Jessica Arias, activista del Bañado Sur, una barriada humilde ubicada a orillas del río Paraguay.

Arias, madre de dos niños y quien junto a otras mujeres marchó por el centro capitalino, se quejó de que "en los puestos de salud no hayan medicamentos", que la “educación se está cayendo a pedazos”, y, principalmente, por la situación de su comunidad, expuesta a inundaciones con cada crecida del río.

También alertó sobre la violencia que viven las mujeres dentro de sus casas, ya sea de parte de sus “parejas, hijos, hermanos” y que consideró las “toca en el cotidiano”.

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Por su parte, Lía Rodríguez, de la Asociación de Tecnología, Educación, Desarrollo, Investigación, Comunicación (Tedic), expresó su preocupación por las “nuevas formas de violencia patriarcal que se reproducen en los entornos digitales”.

“La violencia digital es real”, se quejó esta joven, quien consideró necesario “que se haga justicia a los casos de denuncias de violencia que se dieron de diferentes formas”.

Según las cifras del Ministerio Público, las 38 víctimas de feminicidio tenían entre 18 y 82 años y dejaron a 67 hijos huérfanos.

Las estadísticas revelan que las parejas y exparejas encabezan la lista de responsables de las muertes, seguidos por conocidos, padres o padrastros.

Desde octubre pasado, el Gobierno de Paraguay decidió usar tobilleras electrónicas de control para tratar de frenar la violencia familiar o contra la mujer, en especial en los casos en que las víctimas estén protegidas por una orden de alejamiento.

La utilización de estos dispositivos se reflotó después de la muerte de una joven de 20 años que fue atropellada varias veces por su expareja, a quien ya había denunciado por violencia.