El "Sello Indígenas de Brasil" identificará a los productos de la agricultura familiar, la actividad extractiva y las artesanías según el origen étnico y territorial, y garantizará además que han sido producidos con pleno respeto a las normas medioambientales.
El decreto establece que el proceso de certificación estará a cargo del Ministerio de Desarrollo Agrario y la Fundación Nacional de los Pueblos Indígenas (Funai), que verificarán el origen de los productos y los métodos utilizados.
Según datos oficiales, los pueblos originarios en Brasil ocupan el 13,7 % del territorio nacional, con 610 tierras indígenas que en su gran mayoría están situadas en la Amazonía y de las cuales 487 ya han sido debidamente delimitadas.
Las tierras indígenas están sobre todo volcadas a la agricultura familiar, con métodos de producción sustentables que contribuyen a la preservación de ecosistemas sensibles, como la propia Amazonía.
Según explicó el Gobierno, la concesión de la Denominación de Origen fortalecerá la promoción de una producción sustentable, con "responsabilidad social y medioambiental", y ayudará a difundir la cultura y el conocimiento atesorados por los pueblos indígenas.
