"Rendimos un justo homenaje a los ocho valientes dirigentes que fueron cruelmente asesinados en la Masacre de la Calle Harrington por instrucción del régimen de facto de García Meza, el 15 de enero de 1981", publicó Arce en sus redes sociales.
El mandatario agregó que "la dictadura no les perdonó su compromiso y lucha por la democracia y los intereses del pueblo. ¡Honor y gloria!".
La Defensoría del Pueblo emitió un comunicado para conmemorar a los ocho dirigentes, quienes "en su inclaudicable lucha por la recuperación de la democracia fueron torturados y asesinados" por el régimen de García Meza (1980-1981).
La entidad mencionó que los dirigentes estaban reunidos en una vivienda en la calle Harrington, en el barrio residencial de Sopocachi en La Paz, para analizar las medidas económicas aprobadas en los días previos por la dictadura militar, pero "fueron asaltados por 13 paramilitares".
En el asalto murieron Artemio Camargo, Ramiro Velasco, Jorge Baldivieso, Ricardo Navarro, Gonzalo Barrón, Luis Suárez, Arcil Menacho y José Reyes, mientras que Gloria Ardaya "se salvó de ser ejecutada y fue exiliada".
El ente defensorial citó la declaración de uno de los perpetradores del asalto que indicó que "no hubo resistencia armada, como se suponía que podía haber" y que una vez que los ocho líderes fueron identificados, "se procedió a su eliminación con disparos de metralleta".
La sentencia
También recordó que en abril de 1993, la entonces Corte Suprema de Justicia, hoy Tribunal Supremo de Justicia, dictó sentencia como autores contra García Meza, su ministro del Interior, Luis Arce Gómez, y 13 paramilitares por los delitos de masacre sangrienta, asesinato y organización de grupos armados irregulares.
García Meza, Arce Gómez y los paramilitares fueron sentenciados a 30 años de prisión sin derecho a indulto, en el que fue "el primer caso en América Latina que llegó a condenar el delito de genocidio por la masacre a ocho dirigentes nacionales del MIR" perpetrada en un operativo planeado para "exterminar personas por razones políticas", agregó.
La Defensoría convocó al Estado, "tomadores de decisión, sociedad y nuevas generaciones a recordar este funesto capítulo de la historia para que perviva en la memoria boliviana y los hechos luctuosos no se repitan nunca más".
García Meza murió en 2018 a los 86 años en un hospital militar de La Paz, mientras que Arce Gómez falleció en 2020 también en un centro de salud, y ambos cumplían condenas por los crímenes en esa dictadura.
En enero de 2017, el Tribunal de Roma sentenció a García Meza y a otros siete exmilitares de la región a cadena perpetua por crímenes cometidos contra ítalo-latinoamericanos en el denominado Plan Cóndor, una operación represiva impulsada por regímenes de América Latina entre las décadas de 1970 y 1980.
