En las regiones de Holanda del Norte y de las Islas de Frisia se llegó a aplicar un código naranja esta madrugada, puesto que las autoridades provinciales midieron una fuerza de viento de hasta 110 kilómetros por hora, que empezó a reducirse a las 08.30 hora neerlandesa (07.30 GMT), lo que permitió bajar el nivel de alerta a amarillo.
Según las autoridades municipales, Isha no ha causado graves daños materiales a su paso por Países Bajos, dejando sobre todo imágenes de árboles caídos sobre las carreteras, destrozos en andamios de construcción en varios municipios y en un panel del tejado de un edificio de apartamentos en la ciudad de Delft.
Los restos de ramas y un tronco sobre la carretera han llevado a la suspensión del tráfico ferroviario entre las ciudades neerlandesas de Sittard y Maastricht, hasta la retirada del árbol.
Por su parte, el aeropuerto Schiphol de Ámsterdam redujo el número de pistas disponibles para vuelos como medida de precaución y la aerolínea neerlandesa KLM canceló 65 vuelos con destinos y orígenes europeos, que estaban planeados para este lunes ante la previsión de la llegada de la tormenta Isha.
Se espera que la tormenta disminuya a lo largo de la mañana y las temperaturas máximas alcanzarán hasta 10 grados, aunque la fuerza del viento volverá a aumentar mañana por la tarde y durante la noche del miércoles, sobre todo en la zona costera, pero los meteorólogos no esperan una nueva tormenta para los próximos días.
