Estos menores, procedentes de los territorios ucranianos ocupados por el Ejército ruso, son forzosamente transferidos para posteriormente ser "adoctrinados o adoptados por familias rusas", afirmó el ministro ucraniano en una intervención por vídeo durante el segmento de alto nivel del Consejo.
Kuleba también denunció desapariciones forzadas, detenciones arbitrarias, asesinatos, torturas y maltrato por parte de las fuerzas armadas rusas hacia los prisioneros de guerra y los civiles detenidos en estos territorios, unos hechos que, aseguró, han sido documentados por numerosos organismos de investigación de Naciones Unidas.
Ante esta situación, Kuleba instó al Consejo a ampliar por otro año el mandato de la Comisión Independiente de Investigación de la ONU sobre Ucrania, creada en 2022, a fin de garantizar una investigación "independiente, justa y adecuada" para que Rusia rinda cuentas por todas las violaciones y crímenes cometidos contra la población ucraniana.
