El encuentro está convocado por el alto representante de la UE para Asuntos Exteriores, Josep Borrell, que este domingo anunció que la reunión tendrá el objetivo de "contribuir a la desescalada y a la seguridad en la región", según escribió en la red social X.
El propio Borrell ya manifestó este mismo domingo, en calidad de jefe de la diplomacia europea, su condena a los ataques de Irán contra Israel y aseguró que suponen "una escalada sin precedentes y una grave amenaza a la seguridad regional".
Junto a él, los dirigentes de las principales instituciones de la UE también condenaron el ataque iraní y pidieron evitar una mayor escalada de la tensión en Oriente Próximo.
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, instó a Irán y a sus aliados a "cesar inmediatamente" esta ofensiva y llamó a "todos los actores" a "abstenerse de una nueva escalada y trabajar para restaurar la estabilidad en la región".
El Ejército de Israel aseguró que pudo repeler el grueso de los ataques lanzados por Irán, y apuntó que ninguno de los drones lanzados por este país alcanzó territorio israelí.
Las Fuerzas Armadas israelíes dijeron además haber interceptado 25 de unos 30 misiles de crucero y casi todos los misiles balísticos, "más de 120", que Irán lanzó sobre su país, en unos ataques que dejaron en Israel a una niña herida de gravedad y a otras ocho personas con heridas leves.
Por su parte, el Gobierno de Irán calificó de "éxito" el ataque a Israel y, aunque anunció que no tiene intención de seguir adelante con la ofensiva de hoy, advirtió que volverá a actuar si es necesario "proteger sus intereses".
La ofensiva iraní responde al ataque contra la embajada de este país en Damasco, atribuido a Israel, en el que murieron seis sirios y siete miembros de la Guardia Revolucionaria, entre ellos el líder de su rama Fuerzas Quds para Siria y el Líbano, el general de brigada Mohamed Reza Zahedi.
El movimiento islamista palestino Hamás consideró la respuesta iraní al ataque en Damasco como "un derecho natural y una respuesta merecida".
En cambio, los países occidentales, la UE y la OTAN expresaron su preocupación por la escalada del conflicto en Oriente Medio y pidieron contención a las partes implicadas.
