A través de un comunicado, el directorio de Petroperú atribuyó la crisis financiera, que proyecta una reducción de ventas de 30 % respecto a 2022 y pérdidas superiores al 164 % de 2022, al fuerte endeudamiento para la construcción de la nueva refinería de Talara, que "casi triplicó su costo" en el tiempo.
En las actuales circunstancias de un Petroperú con gobernanza y gestión empresarial "expuesta a los usuales apetitos políticos, sería irresponsable y un acto de inmoralidad" solicitar mayor financiamiento del Estado, indicó el directorio.
