“En Járkov y la región hemos registrado cerca de 40 casos de incendios de vehículos de militares. La Policía ha establecido la identidad de todos los autores de los incendios”, escribió Siniégubov en su cuenta de Telegram.
Según el funcionario ucraniano, la mayoría de los responsables tienen entre 12 y 18 años y fueron contactados por Telegram por los servicios especiales rusos, que les ofrecieron entre 20.000 y 40.000 grivnas (entre 450 y 900 euros al cambio actual) por provocar este tipo de incendios.
“Pido a los padres que presten más atención a los niños mientras éstos están en las redes sociales”, agregó Siniégubov.
El servicio secreto ucraniano anunció este lunes la detención en Odesa de seis trabajadores de una popular empresa de reparto de comida a domicilio con edades comprendidas entre los 18 y los 24 acusados de incendiar vehículos de militares a cambio de dinero de los servicios de espionaje ruso.
Según las autoridades ucranianas, los propios jóvenes contactaron a los servicios rusos para ofrecerles este tipo de transacción.
