Después de hacer escala en Madrid, los cerca de cuarenta trabajadores del empresa armadora Albacora aterrizaron en el aeropuerto de Vigo (noroeste), donde fueron recibidos por familiares y amigos.
“Ha sido una película con final feliz. Le he dado mil vueltas a la cabeza recordando aquel momento, pero lo mejor es que todos estamos bien y de vuelta en casa. Ahora toca desconectar y disfrutar de la familia y los amigos", declaró a EFE uno de lo trabajadores a su llegada.
El asalto se produjo en la madrugada hora local del pasado miércoles en el cantón de Guayaquil, a donde se habían desplazado para trabajar en la reparación de un atunero. El autobús en el que viajaban recibió casi veinte disparos de seis asaltantes que les tendieron una emboscada.
