La norma permite una estancia máxima de 90 días dos veces al año, la misma regla que rige para la gran mayoría de los demás países exentos de visado.
La medida fue adelantada hace dos semanas por el ministro de Exteriores turco, Hakan Fidan, tras una reunión con su homólogo iraquí, Fuad Husein, en Ankara, en la que ambos firmaron varios acuerdos para estrechar la cooperación entre los países vecinos.
En aquella reunión, ambos Estados acercaron posturas para coordinar la lucha contra la guerrilla kurda de Turquía, el PKK, en Irak, que ha causado tensiones en los últimos años por la presencia permanente de tropas turcas en territorio iraquí.
