Una exposición urbana reivindica la relación de Picasso con el puerto de Barcelona

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Barcelona (España), 30 sep (EFE).- Una exposición reivindica a partir de este lunes la relación de Picasso con el puerto de Barcelona (nordeste de España) a través de un itinerario guiado, con fotografías históricas de cada emplazamiento y reproducciones de obras del pintor, que inauguró Paloma Picasso, hija del artista.

El visitante puede seguir este itinerario a través de plafones de gran formato, en los que se incluyen fotografías de época y reproducciones de pinturas que muestran la mirada de Picasso sobre el puerto de Barcelona a finales del siglo XIX y principios del XX.

Esta iniciativa, impulsada por el Port Vell de Barcelona, el Museo Picasso, el Ayuntamiento de Barcelona y BWA Yachting, forma parte de la Regata Cultural, el programa de actividades que acompañan la celebración de la Copa del América en la capital de Cataluña.

La comisaria de esta muestra urbana, Eugènia Peña, explicó que cuando la familia Ruiz Picasso llega a Barcelona en 1895 se instala en un edificio cerca del puerto, y en esos años, hasta 1904, el joven Picasso recorre el frente marítimo de la ciudad, paseos de los que deja constancia en cuadros y multitud de dibujos.

"La ciudad que encuentra Picasso a finales del siglo XIX está marcada por un relevo sin precedentes en el ámbito de la navegación, con el cambio del modelo artesanal de los barcos de vela por los industriales de vapor, una evolución que significó un punto de inflexión en la construcción naval, economía, infraestructuras y condiciones de vida de los habitantes del puerto", narra la comisaria.

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El vapor provocó un crecimiento extraordinario del comercio marítimo y eso impulsó la transformación de las infraestructuras portuarias, así como cambios en la demografía y el mercado de trabajo.

En los seis módulos se incluyen información en catalán, castellano e inglés, y se incluyen reproducciones de 14 obras de Picasso, así como 40 fotografías históricas.

La exposición, que se podrá visitar hasta el próximo 28 de febrero de 2025, evoca a través de esos seis puntos el puerto, el cambio de la navegación de vela a vapor, el urbanismo del nuevo puerto, los trabajos portuarios, la gastronomía y el ocio y la vida social junto al mar.

'La Barceloneta' (1897) remite a los Almacenes Generales de Comercio, único tinglado del puerto superviviente hoy, que alberga el Museo de Historia de Cataluña, y que aún estaban en construcción, según recoge una fotografía de 1896 de Pau Audouard.

Picasso fue testigo de la desaparición de los últimos veleros en obras como 'Escollera con velero' (1896), similar al barco de vela de tres palos de la flota italiana que navegaba por las aguas del puerto en 1899 cuando la captó con su cámara Francesc Brunet Recasens.

'Dársena con Montjuïc de fondo' (1899) describe los cambios urbanísticos que experimentó el puerto de Barcelona en aquel momento de transformación tecnológica de la navegación, que también tuvo un reflejo en el ámbito laboral, según la comisaria, como Picasso plasma en numerosos dibujos en sus cuadernos, en este caso a través de un estibador.

El dibujo de una 'Bailaora' (1899) recuerda los paseos del joven Picasso por el barrio de la Barceloneta, donde comenzaron a popularizarse las casas de comidas, los cafés y las tabernas, donde se consumían bebidas alcohólicas y actuaban músicos de calle, personajes populares, bailaoras y cantaoras.

El itinerario concluye en la plaza del Mar, ya en las playas barcelonesas, que fueron testigo de las primeras regatas y donde aparecieron los balnearios, una temática ilustrada en la exposición con la reproducción del óleo 'La playa de la Barceloneta' (1896) o una fotografía de escena familiar en el mismo espacio con las casetas de baños de fondo, realizada por Frederic Ballell Maymí hacia 1905.