Al menos dos equipos han llegado ya a la prisión, al norte de la capital siria, y han comenzado su misión, "acompañados por un guía familiarizado con la disposición de la prisión. Se espera que el resto de los equipos lleguen gradualmente, retrasados por las difíciles condiciones de seguridad en las carreteras y la grave congestión del tráfico", dijeron los rescatistas que operaban fuera del control de Damasco.
Ayer, los insurgentes declararon "libre" Damasco y el presidente sirio, Bachar al Asad, huyó a Moscú junto a su familia.
