El caso, denunciado en 2019 por la intérprete Adèle Haenel en un artículo de prensa, marcó el inicio del movimiento 'MeToo' en Francia y abrió la vía a numerosas denuncias contra numerosas figuras del mundo del cine, entre ellas realizadores y actores famosos como Gérard Depardieu.
Haenel denunció "acoso sexual" y "tocamientos" sexuales durante tres años, cuando tenía entre 12 y 15, durante y después de haber participado en el rodaje de la película 'Les Diables' (2002).
Ruggia, que tenía entre 36 y 39 años en esa época, niega haber ejercido cualquier violencia sobre ella y plantea que Haenel ha desarrollado una "realidad paralela", según sus declaraciones durante la instrucción del proceso.
La actriz, que ha participado en 34 títulos de cine y televisión, aseguró que Ruggia ejercía sobre ella un dominio que le forzaba a ir a su casa los sábados por la tarde con el argumento de recibir consejos para una eventual carrera en la interpretación.
El proceso se celebra hoy y mañana en el tribunal correccional de París y el director, ahora a punto de cumplir 60, podría ser sentenciado a un máximo de 10 años de cárcel y una multa de 150.000 euros en caso de ser declarado culpable.
