La ministra francesa de Agricultura, Annie Genevard, ha contestado a las amenazas de una guerra comercial con la promesa de la "determinación del gobierno (francés) de defender a sus empresas", durante la inauguración de la feria.
Genevard, junto a las ministras de Turismo y de Comercio Exterior, Nathalie Delattre y Laurent Saint-Martin, ha agradecido la creciente participación de los expositores, con casi 5.300 del mundo del vino y las bebidas espirituosas este año, así como de los 50.000 visitantes que la feria prevé acoger hasta el miércoles.
Saint-Martin ha advertido de la importancia de "estar atentos" a los nuevos pasos en las diferentes relaciones comerciales y de "no ser ingenuos".
Y es que ya en su primer mandato (2017-2020), Trump impuso un arancel del 25 % a varios vinos europeos en el contexto de la disputa entre Estados Unidos y Europa en materia de política aeroespacial, una medida que costó al sector vinícola un total de 500 millones de euros en 2020.
Durante tres días, bodegas y viticultores de todo el mundo exhiben sus productos e intercambian inquietudes, ideas y estrategias para afrontar un momento de retos para el sector, con cambios geopolíticos, económicos, sociales y medioambientales.
En esta sexta edición de 'Wine Paris', muchos países crecen en espacio de exhibición, como Alemania (un 65 % más), Austria (35 %), China (60 %), España (40 %), Portugal (61 %) y Rumanía (75 %), mientras Italia ha duplicado su área de exposición con un pabellón completo.
Además, se estrenan pabellones internacionales como los de Sudáfrica, Argentina, Armenia, Chile, Hungría, Macedonia del Norte, Uruguay y Australia.
Las exhibiciones se complementarán con 130 conferencias, debates y paneles, que contarán con 250 personalidades procedentes del mundo del vino y los espirituosos, reunidos en torno al tema clave del comercio exterior, los mercados emergentes, la sostenibilidad y la evolución de las pautas de consumo.
