"Condenamos el crimen de la ocupación, colocándole eslóganes racistas en las espaldas a nuestros heroicos prisioneros y tratándoles con crueldad y violencia, en una flagrante violación de las normas y leyes humanitarias, en contraste con el fuerte compromiso de la resistencia con los valores morales al tratar a los prisioneros enemigos", se indica en un comunicado publicado por Hamás.
La Yihad Islámica califica lo sucedido como un "nuevo crimen racista" por parte de Israel.
"Este odioso racismo y comportamiento inhumano revelan la auténtica cara de la ocupación (israelí), expone que está cegada por el odio y refleja su profunda sensación de derrota frente a la firmeza de las fuerzas de resistencia", dice el grupo armado en sus canales de difusión.
A su llegada a Jan Yunis, en el sur de Gaza, muchos de los prisioneros liberados por Israel se quitaron estas camisetas y las apilaron para poco después hacer una hoguera con ellas.
De los 369 presos liberados hoy a cambio de tres rehenes israelíes (que fueron entregados horas antes a la Cruz Roja Internacional también en Jan Yunis), al menos 333 fueron llevados a Gaza.
Todos ellos fueron detenidos en el enclave después de que Israel lanzara su ofensiva el 7 de octubre de 2023, día en que milicianos de la Franja liderados por Hamás cruzaron a territorio israelí, donde mataron a unas 1.200 personas y secuestraron a otras 251.
Un prisionero adicional, cuya liberación estaba prevista en Ramala (centro de Cisjordania), puede haber sido trasladado finalmente a Gaza, según aseguró a EFE un funcionario que coordina la puesta en libertad de presos en Cisjordania.
En cada liberación de rehenes israelíes, tanto Hamás como Yihad Islámica han hecho entrega de "diplomas" a los cautivos, así como bolsas con regalos, y a algunos se les ha visto portando pulseras o collares con la bandera palestina o la silueta del mapa de Palestina.
