Según informó la Fiscalía General de Rusia en su portal oficial, el acusado, actuando en contubernio con conocidos declarados por las autoridades rusas en busca y captura internacional, adquirió ilegalmente en mayo de 2024 cuernos de saiga en Grozni, la capital chechena, con el fin de sacarlos del país.
"Fue detenido durante su intento de sacar los cuernos del territorio de Rusia", indicó la Fiscalía, que valoró el monto de los daños ocasionados por la caza de estos antílopes en 78,6 millones de rublos (más de 885.000 dólares).
La correspondiente causa penal fue remitida al tribunal urbano del distrito Ajmat de la ciudad de Grozni.
Las autoridades rusas añadieron que fueron incoadas causas penales contra los cómplices implicados en la caza ilegal de estos animales y se establece el paradero de ellos para su detención.
Los saiga, endémicos de las estepas del Asia Central, desde el sur de Rusia hasta el noroeste de China y parte de Mongolia, son antílopes de mediano tamaño, fácilmente distinguibles por su enorme nariz, que mide de 60 a 80 centímetros, por lo que suelen ser llamados también "antílope estupefacto".
Los cuernos de este antílope suelen ser una presa codiciada por la medicina tradicional china, que la utiliza para todo tipo de enfermedades y puede llegar a pagar hasta 5.000 dólares (unos 4.000 euros al cambio actual) por una pieza, lo cual atiza la caza furtiva y el mercado negro.
