"El mundo ha sido testigo de dos años de conflicto sin tregua (iniciado el 15 de abril de 2023) que ha dejado a millones de civiles en una terrible situación llena de abusos sin que el final esté a la vista. Con la creciente ola de discursos de odio, violencia étnica y venganzas, tememos que los peores capítulos de la guerra estén aún por escribir", alertó un comunicado de la misión.
Ésta, formada por los juristas Mohamed Chande Othman, Joy Ngozi y Mona Rishmawi, lamentó los ataques perpetrados desde el 11 de abril por las paramilitares Fuerzas de Apoyo Rápido (FAR) contra los campos de desplazados de Zamzam y Abu Shouk, en Darfur, así como contra la cercana ciudad de Al Fasher, en los que murieron más de 100 personas (el gobierno regional eleva las víctimas a 350).
En esos campos, recordó la misión, ya se habían reportado anteriormente situaciones comparables a las de un asedio, con un acceso muy restringido a alimentos, agua y medicinas y escasa libertad de movimientos.
El acceso de actores humanitarios a campos como Zamzam, donde malviven unas 750.000 personas, la mitad de ellas niños, es casi imposible, y los que allí sobreviven "han denunciado detenciones, acosos y robos en controles de seguridad", subrayó el comunicado de los tres expertos.
La misión, creada en octubre de 2023 por el Consejo de Derechos Humanos, ha denunciado posibles crímenes de guerra por parte de los dos bandos del conflicto (FAR y ejército sudanés) que podrían además ser consideradas crímenes contra la humanidad en el caso de los abusos perpetrados por los paramilitares.
"Miles de civiles han sido asesinados, y muchos más han sufrido violaciones y otras formas de violencia sexual, desplazamiento forzado, hambre, saqueos y la destrucción de hogares, instalaciones sanitarias, mercados y otras infraestructuras civiles", recordaron.
La misión señaló que ha recibido recientes informes sobre ejecuciones extrajudiciales y otros ataques a modo de represalia cometidos por el ejército sudanés contra presuntos paramilitares o simpatizantes de éstos tras recuperar la semana pasada zonas antes en poder de las FAR en la capital Jartum.
La misión agregó que la reunión que este martes, día del segundo aniversario, se celebrará en Londres con la participación de 20 Estados para analizar la situación de Sudán debe ser aprovechada para "diseñar medidas para garantizar la protección de civiles y el respeto de los derechos humanos por todas las partes".
Los expertos de la ONU recordaron que unos 24,6 millones de sudaneses (más de la mitad de la población total) sufren inseguridad alimentaria, con hambrunas reportadas en diversas áreas, incluidos los campos de desplazados recientemente atacados.
Además, el conflicto ha causado que 12 millones de personas hayan abandonado sus hogares, incluyendo 3,5 millones de refugiados que han huido a otros países.
