Se trata de dos pistolas españolas de cerrojo convertible 'Madrid' de calibre 22, que datan de alrededor de 1795 y tienen un valor estimado de entre 20.000 y 30.000 libras esterlinas (entre 23.160 y 34.740 euros), según informó este lunes la casa Wooley & Wallis en un comunicado.
Se cree que las armas fueron un encargo de un miembro de la aristocracia española como "obsequio diplomático" para el príncipe Augusto Federico, sexto hijo del rey Jorge III de Inglaterra, con la intención de destacar la importante relación entre las dos casas reales.
Durante su vida, el primer duque de Sussex acumuló una gran colección de armas que se ofrecieron a subasta tras su muerte, en 1843.
Las pistolas se guardan en un estuche de caoba forrado de terciopelo con una placa ovalada de plata en la tapa grabada con la leyenda 'Compradas en la subasta de Su Alteza Real el Duque de Sussex, 1845'.
Los ejemplares a subasta destacan por sus artesanales detalles geométricos y florales en oro fabricados por Francisco Targarona, que sirvió como armero principal de Carlos IV hasta el estallido de la Guerra de Independencia (1808-1814), en la que falleció.
Además, las dos pistolas se pueden ensamblar para crear una sola arma corta, muestra de por qué las creaciones de Targarona son tan codiciadas hoy en día.
El director de armas y blindaje de Wooley & Wallis, Ned Cowell, afirmó en la nota estar "agradecido" por poder ofrecer un par de pistolas "tan excepcionales, de un armero tan distinguido y con una trayectoria tan histórica".
Entre los detalles técnicos de las armas, Cowell destaca su culata acanalada y su cerradura 'Miquelet', que se diferencia "por un resorte externo y fiadores que actúan lateralmente a través de la placa de la cerradura" y que eran propias de los mejores artesanos madrileños de entre 1700 y 1800.
