La agresión ocurrió el pasado 22 de marzo y causó un fuerte impacto en Francia, y se juzgó de forma rápida en un tribunal de menores.
El incidente ocurrió en plena calle, cuando el rabino, que iba acompañado por su hijo de nueve años, recibió insultos antisemitas antes de recibir golpes con los puños y con los pies.
El condenado, un menor que llegó no acompañado a Francia hace un año, se declaró inicialmente de nacionalidad palestina para luego confesar ser marroquí.
La agresión fue condenada de forma unánime y el presidente Emmanuel Macron encabezó los mensajes de solidaridad con el rabino y su hijo.
Pero, en un ambiente político nacional muy caldeado por la guerra en Gaza, los partidos de derecha, de extrema derecha y de una parte de la izquierda aprovecharon para atacar al más izquierdista La Francia Insumisa por lo que consideran una posición ambigua con algunas manifestaciones antisemitas como una forma de obtener el favor de una parte del electorado musulmán de Francia.
