La declaración de la emergencia fue prorrogada por 60 días más en las ocho provincias que ya estaban bajo esta medida (Guayas, Los Ríos, Manabí, El Oro, Esmeraldas, Santa Elena, Loja y Azuay), y a ellas se sumaron las andinas Bolívar, Cotopaxi, Chimborazo y Pichincha, cuya capital es Quito.
La Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos (SNGR) del Gobierno ecuatoriano argumentó en un comunicado esta decisión de extender la declaración de emergencia a más provincias para "canalizar con mayor agilidad los recursos, facilitar el despliegue operativo interinstitucional y optimizar la atención a la ciudadanía".
De acuerdo al último reporte de la SNGR, el grueso de los afectadas se concentran en las costeras provincias de Manabí, con más de 90.000 personas; Los Ríos, con más de 43.000; Guayas, con más de 38.000; y El Oro, con más de 18.000 afectados.
En estas provincias se registraron especialmente desbordes de ríos debido a las precipitaciones, lo que derivó en inundaciones de poblaciones enteras.
Los eventos más recurrentes hasta el momento son deslizamientos (41,22 %), inundaciones (37,27 %), colapsos estructurales (6,49 %), socavamientos (5,38 %), vendavales (3,79 %) y aluviones (3,38 %).
Entre los daños materiales se registran 708 viviendas destruidas, más de 56.000 inmuebles con daños menores, 20 puentes destruidos y otros 55 afectados, así como afectaciones en 128 escuelas.
El pronóstico del Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (Inmahi) es que hasta el inicio de la próxima continuarán generándose precipitaciones de alta intensidad con tormentas y ráfagas de viento, enfocadas al interior de la región litoral, la Amazonía y de manera dispersa en la zona interandina.
Se prevé que los eventos de mayor relevancia se presenten en estribación de cordillera del litoral, donde se encuentran las provincias ya más afectadas.
