"El secretario Rubio acoge la ceremonia de firma de la Declaración de Principios entre la ministra de Asuntos Exteriores de la República Democrática del Congo, Thérèse Kayikwamba Wagner, y el ministro de Asuntos Exteriores de Ruanda, Olivier Nduhungirehe, en el Departamento de Estado", que tiene su sede en Washington, informó esta institución en la agenda de Rubio difundida este jueves.
Según declaró a EFE este viernes bajo condición de anonimato un funcionario de la Dirección de Asuntos Africanos del Ministerio ruandés de Exteriores, "se trata de un marco fundacional para futuras negociaciones o acuerdos".
"Estados Unidos lo presenta como una vía para desbloquear el potencial económico del este del Congo y de la región en general", detalló la citada fuente.
"Conducirá al restablecimiento de las relaciones diplomáticas y ofrecerá un calendario de la retirada de tropas ruandesas y el desmantelamiento de las FDRL, tal y como se estableció previamente en el proceso de paz de Luanda", uno de los procesos de mediación regionales que buscan poner fin al conflicto.
El funcionario hizo así referencia a las Fuerzas Democráticas para la Liberación de Ruanda (FDLR), grupo fundado en el año 2000 por cabecillas hutus del genocidio ruandés de 1994 con presencia en territorio congoleño y que Ruanda percibe como una amenaza.
La firma se producirá después de que el Gobierno congoleño y la Alianza Río Congo (AFC, siglas en francés), que incluye al M23, informaran este miércoles en un comunicado conjunto de que habían acordado trabajar para lograr "una tregua" al conflicto en el este del país, tras el diálogo de paz que mantuvieron ambas partes en las últimas semanas en Doha, bajo el auspicio de Catar.
El diálogo en Doha supone las primeras conversaciones cara a cara entre ambas partes desde que se intensificó la ofensiva del M23 el pasado enero en el este de la RDC, donde el grupo conquistó numerosos territorios en las provincias vecinas de Kivu del Norte y Kivu del Sur, incluidas sus capitales.
El presidente de la RDC, Félix Tshisekedi, y su homólogo de Ruanda, Paul Kagame, ya se reunieron el pasado 18 de marzo también en Catar para abordar el conflicto y "reafirmaron el compromiso de todas las partes con un alto el fuego inmediato e incondicional", según el comunicado conjunto que difundieron entonces.
Desde la intensificación de la ofensiva del M23, apoyado por Ruanda -según la ONU y países como EE.UU., Alemania y Francia-, cerca de 1,2 millones de personas se han visto desplazadas en las dos provincias citadas, según datos de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) de la ONU.
Además, los enfrentamientos que estallaron en Goma, la capital de Kivu del Norte, y alrededores dejaron más de 8.500 muertos en enero, detalló a finales de febrero el ministro congoleño de Salud Pública, Samuel Roger Kamba.
La actividad armada del M23, un grupo formado principalmente por tutsis que sufrieron el genocidio ruandés, se reanudó en Kivu del Norte en noviembre de 2021 con ataques relámpago contra el Ejército congoleño.
El este de la RDC está sumido desde 1998 en un conflicto alimentado por milicias rebeldes y el Ejército, a pesar de la presencia de la misión de paz de la ONU en la RDC (Monusco).
