OIM y CICR aclaran que no operan centro de migrantes atacado en Yemen pero ofrecen ayuda

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(Actualiza con información de Cruz Roja en sexto y séptimo párrafo)Ginebra, 28 abr (EFE).- La Organización Internacional para las Migraciones de la ONU (OIM) mostró su "profundo pesar" por la muerte de decenas de migrantes en un centro de custodia en Yemen y ofreció asistencia a las víctimas, pero aclaró que no opera esa instalación, al igual que el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR).

"Aunque la OIM no operaba la instalación, estamos comprometidos a seguir de cerca la situación y dispuestos a ofrecer apoyo si se necesitara", destacó OIM este lunes en un breve comunicado remitido a EFE.

También pidió a todas las partes en conflicto que den prioridad a la protección de civiles y el cumplimiento del derecho internacional.

Los rebeldes hutíes del Yemen afirmaron que al menos 68 personas murieron y otras 47 resultaron heridas en el bombardeo este lunes por Estados Unidos de un centro de custodia de migrantes africanos en la ciudad septentrional yemení de Sadá, bastión del grupo armado.

Los hutíes también aseguraron que el centro, en el que había internados migrantes africanos, era gestionado "bajo la gestión y el conocimiento" de la OIM y el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), por lo que pidieron a estas organizaciones que documentaran la "matanza".

CICR informó de que el centro afectado tampoco está bajo supervisión directa de la organización o de la Media Luna Roja del Yemen, aunque indicó que equipos de ésta última participaron en la evacuación de heridos a hospitales y el tratamiento de los cadáveres.

Responsables de CICR sí visitaron con anterioridad el centro como parte de su labor de atención a personas privadas de libertad, señaló a EFE la portavoz de la organización para Medio Oriente, Suhair Zakkout.

El bombardeo se produjo pocas horas después de que al menos ocho civiles perdieran la vida en otro bombardeo estadounidense contra el suburbio de Bani al Harith, a unos 20 kilómetros al norte de Saná.

EEUU inició el pasado 15 de marzo una campaña de bombardeos a gran escala contra los rebeles hutíes, ordenada por el presidente de ese país, Donald Trump, con el fin de degradar las capacidades de los rebeldes yemeníes para amenazar la navegación en el mar Rojo.